Beatriz Zimmermann en una composición en la que aparece con una de sus niñas. / C7

Beatriz Zimmermann pide leyes más duras tras el asesinato de sus dos hijas

La madre de Anna y Olivia pide más protección para los niños frente a la violencia vicaria

CANARIAS7 Las Palmas de Gran Canaria

La madre de las niñas asesinadas en Tenerife, Anna y Olivia, difundió este domingo una carta en la que no solo agradeció el apoyo que le ha hecho llegar la sociedad canaria y española por los trágicos hechos ocurridos, sino que también plantea la necesidad de reforzar las leyes para proteger a los niños. «Gracias a ellas», dijo en relación a las pequeñas Anna y Olivia, se conoce el significado de la violencia vicaria«.

Se refiere al ejercicio del machismo a través de una persona interpuesta, en este caso, los hijos. Lo que persiguen los maltratadores en estos casos es infligir el máximo dolor posible a la mujer a través del daño ejercido contra los hijos.

«Espero que las leyes se pongan más duras protegiendo a los niños» dice la madre de las pequeñas asesinadas por su padre, Tomás Gimeno, en Tenerife, «ellos no tienen por qué cargar con esa mochila, y si el amor se acaba, lo más importante es el bienestar de los hijos».

La carta prosigue diciendo que «si hay maltrato en los progenitores, hay que ser muy tajantes poque los niños no pueden estar creciendo viendo violencia».

Imagen de las niñas facilitada por su madre este domingo. / C7

Beatriz Zimmermann reconoce que la intención de Tomás era causarle el mayor sufrimiento. «Como madre me duele en el alma no poderles haber salvado la vida. Ojalá yo hubiera estado en ese momento junto a ellas, de la mano y morir juntas... Pero eso no pudo ser porque Tomás quería que sufriera buscándolas sin descanso y de por vida».

«Esa fue la razón por la que dejarme a mi con vida... y, por supuesto, el no quedar como el mayor asesino de la historia. Aquí la justicia salió a la luz».

Habla también del dolor que sintió cuando le confirmaron el hallazgo del cuerpo de su hija Olivia, pero pide que sus muertes no sean en vano. «Aunque ahora sintamos el mayor odio, desesperanza y dolor, que no sea para traer más sufrimiento al mundo, sino al contrario, que trascienda en amor para los niños en forma de protección, educación y respeto».

Beatriz Zimmermann expone que Anna y Olivia «son ahora dos ángeles que han venido al mundo enseñando una gran lección a costa de su vida. Y yo, siendo su madre, voy a luchar en contra de estas injusticias y por el bienestar de los niños. Por ellas y por todos los niños».

Por último, la madre de las dos pequeñas asesinadas aconseja a todos los padres a que disfruten todos y cada uno de los momentos vividos con sus hijos. «Deseo que la muerrte de las niñas sirva para crear mayor conciencia sobre el amor que entregamos a nuestros hijos, para valorarlo y, cuando estamos con ellos, no tener la cabeza en otros asuntos, sino en ellos. Nos necesitan y nos adoran».