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Retenciones tras un accidente en la rotonda del Julio Luengo
Imagen del público en la gala de despedida del carnaval de Las Palmas de Gran Canaria de este año. C7

Acaba la obligatoriedad pero no el uso de la mascarilla: «La veremos mucho tiempo»

Los expertos sostienen que muchas personas preferirán seguir usando el cubrebocas en los espacios cerrados, sobre todo las más vulnerables

Carmen Delia Aranda

Las Palmas de Gran Canaria

Martes, 19 de abril 2022, 02:00

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El Consejo de Ministros aprueba este martes la eliminación de las mascarillas en espacios interiores, salvo en residencias de mayores, centros sanitarios, farmacias y medios de transporte. La nueva norma entrará en vigor este miércoles, pero el cubrebocas difícilmente desaparecerá de los espacios públicos por la vía del real decreto porque su uso ha demostrado su eficacia para frenar la transmisión de cualquier infección respiratoria, incluido el virus de la gripe, que apenas circuló en 2021.

«Antes de la pandemia, ya se recomendaba su uso cuando una persona tenía síntomas de infección respiratoria, ya fuera gripe o un simple resfriado», explica la especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública Eva Elisa Álvarez sobre una costumbre que nunca se llegó a implantar en Europa, mientras que en ciertos países asiáticos era habitual ver a personas con mascarilla para evitar transmitir una enfermedad respiratoria o para protegerse de los virus estacionales.

Dos años de uso obligatorio

El uso de la mascarilla se generalizó cuando se tuvo la certeza de que personas asintomáticas podían transmitir el coronavirus por aerosoles. De hecho, desde el 20 de mayo de 2020 el Gobierno español declaró su uso obligatorio siempre que no se pudiera mantener la distancia interpersonal de dos metros y en los espacios públicos cerrados.

Al aire libre la obligatoriedad de llevarla se levantó el 9 de febrero de este año, pero en interiores se mantiene hasta este miércoles, cuando entre en vigor el real decreto.

«Es una medida de prevención que estaría muy bien que se quedara en las personas con síntomas de infección respiratoria para evitar su transmisión», apunta la jefa de servicio de Medicina Preventiva del hospital Insular de Gran Canaria.

Barrera de protección para personas vulnerables

De hecho, Álvarez sostiene que la población mayor de 65 años o inmunodeprimida debería continuar usándola mientras estemos en pandemia. «Se recomienda a la población vulnerable que ponga todas las barreras posibles contra el virus, empezando por la vacunación, y que eviten estar en sitios cerrados, con poca ventilación, en cercanía de mucha gente y que siempre lleven mascarilla», apunta la experta que hace extensible estas recomendaciones al resto de la ciudadanía.

Así, pese a que el uso obligatorio de las mascarillas tiene sus horas contadas, lo más probable es que la población siga usándolas cuando lo considere oportuno.

«Vamos a seguir viéndolas. Hay gente con factores de vulnerabilidad que se siente insegura. Nos tendremos que acostumbrar a convivir con personas que prefieren mantener la distancia, los espacios exteriores y usar mascarilla. No debemos verlas como personas raras», sostiene la especialista en Medicina Preventiva que recuerda que hay mucha gente concienciada del papel de la mascarilla para evitar contagiarse e infectar a los demás.

Nuevas costumbres

Coincide con ella su colega el catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública y rector de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Lluís Serra Majem.

«Guardo en un cajón los calcetines y en otro las mascarillas. Vamos a seguir usándolas en momentos concretos durante mucho tiempo. Cuando vayamos a viajar, a un concierto o en la época de más catarros. También la usarán por la calima las personas con alergia o cuando tengamos síntomas respiratorios. Hemos aprendido que somos capaces de prevenir la gripe y muchas enfermedades que asumíamos como inevitables», sostiene el experto sobre el cambio de hábitos que ha provocado la pandemia.

De hecho, afirma que la epidemia también ha cambiado nuestra relación con la higiene de manos, al ser consciente de que muchas enfermedades «no solo se transmiten por el aire sino por contacto».

En cuanto a las personas vulnerables, Serra recomienda que sigan cuidándose mientras el virus esté en circulación. «En esta población convendrá reforzar más la protección con mascarillas FFP2, pero, en cualquier caso, este virus seguirá circulando igual que cientos de virus», recalca.

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Necesidad social

El epidemiólogo cree que la supresión de la obligatoriedad de usar la mascarilla en interiores ha llegado en el momento oportuno. «No es una medida precipitada y ni se va a hacer de forma repentina. Además, siempre existe la posibilidad de volver atrás si fuera necesario», añade el experto en salud pública sobre este nuevo paso hacia la normalización de la convivencia con el coronavirus.

«Está claro que prevenir es importante, pero también lo es verse las caras y la sonrisa. Hay gente que hemos conocido con mascarilla y no sabríamos identificarla sin ella», indica el rector.

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