Ni se habla castellano, ni es feo

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22/11/2017

Ana Guerra habla un español de Canarias «muy correcto», pero a ella no le gusta. Se lo dijo a su profesor de la televisiva academia de OT cuando él alabó su acento. A Ana le gustaría «hablar castellano». En las redes sociales se la ha crucificado por eso, pero en la calle su opinión ha abierto un debate sobre el español de Canarias.

Todavía hay canarios que creen que el español que se habla en Canarias no es correcto o que es menos rico que el español de Castilla. Nada más lejos de la realidad, asegura José Antonio Samper, catedrático de Lengua Española en la ULPGC y presidente de la Academia Canaria de la Lengua. Dice Samper que hoy el español es «una lengua pluricéntrica, donde el ideal no es el español de Castilla, sino el español hablado por las personas instruidas de cualquier dialecto».

La concursante tinerfeña de Operación Triunfo (OT) Ana Guerra habla un español «muy correcto», dicen Samper y el también académico de la ACL y catedrático de Lengua Española en la ULL, Humberto Hernández, pero habla el dialecto canario del español, y a ella no le gusta. «Cómo me mola este acento, me pone» le había dicho el viernes, en un ensayo, Manu Guix, uno de sus profesores en la televisiva academia. Lejos de admitir el piropo, Ana War, como la llaman sus seguidores, respondió: «¿En serio? Me parece tan feo mi acento. Me encantaría poder hablar castellano».

Con esa respuesta no solo ha encendió las redes sociales, sino que ha puesto otra vez de actualidad el eterno dilema de si en Canarias se están haciendo bien las cosas para acabar con los complejos de inferioridad lingüística. Sin situarse en posturas extremas, dicen Hernández y Samper, «ni la situación de la educación es óptima, ni el complejo de inferioridad es generalizado». Ademas, creen que «se están magnificando declaraciones que solo expresan una opinión personal».

Los dos académicos creen que sí, aunque también opinan que igual «habría que replantearse si la docencia de la lengua está bien enfocada». «Tenemos que volcarnos -dice Samper- en hacer ver a los hablantes que cualquier modalidad del español es tan válida como las demás y que hoy hay un respeto absoluto por todos los dialectos del español, incluido el canario».

«La enseñanza de la lengua hablada empieza a tener presencia académica, aunque más en el campo de la investigación que en la práctica docente», reconocía en un artículo reciente el catedrático Humberto Hernández y este martes volvía a recordarlo a colación de la opinión de la concursante de Operación Triunfo Ana Guerra sobre lo poco que le gustaba su acento canario.

El también profesor de Periodismo en la ULL decía este martes que «el español unitario, homogéneo y único es una abstracción que no existe» y tanto él como el también catedrático José Antonio Samper recordaban ayer a cuenta de que Ana Guerra dijera que le «encantaría poder hablar castellano» que apenas el 10% de los hispanohablantes hablan lo que se considera castellano, es decir, diferencian en la lengua oral la c y la z de la s, ni aspiran ni las jotas ni las eses s finales. El otro 90% de hispanohablantes, entre los que están los canarios, sesean y no usan el vosotros.

En el español, explican los académicos de la ACL, se distinguen ocho dialectos, tres europeos (castellano, andaluz y canario) y cinco americanos (mexicano-centroamericano, caribeño, andino, rioplatense y rioplatense).

Contra la unificación

Los catedráticos de Lengua Española José Antonio Samper y Humberto Hernández coinciden en que hay que luchar contra los intentos de imposición de los modelos del español que se habla en Madrid o Valladolid y defender las distintas modalidades del español. «No se puede unificar una lengua viva», dicen ambos porque sólo hay una norma unitaria en la escritura, es decir, en la gramática, pero no en la fonología ni en el léxico. Y también los dos aseguran que el español que se habla en Canarias «es tan prestigioso como el que se habla en cualquier otro lugar, con sus características propias, como el seseo, la aspiración de las jotas y las eses finales y el uso del ustedes».