La vendimia será este verano tan generosa como la de 2017

06/05/2018

3 millones de kilos de uva es el mínimo que se espera para la recogida a concretar a lo largo del verano, dado que las brotaciones en las vides durante esta primavera están resultando saludables

Las condiciones climatológicas de los últimos meses y los esfuerzos de los viticultores parece que tendrán un buen reflejo productivo en la vendimia estival próxima, según expertos del Consejo Regulador de Denominación de Origen de Vinos de Lanzarote. Se confía en que se dé una recolecta al menos similar a que se logró el pasado año, de nuevo en consecuencia muy por encima de la lograda en 2016, la peor del siglo, y con diferencia.

Salvo complicaciones durante junio o comienzos de julio, con alguna ola de calor intenso, la campaña de 2018 se espera que pueda cerrarse con al menos 3 millones de kilos de fruta. Y no se descarta que se pueda pasar de 3,5 millones de toneladas, con lo que quedará patente que los viñedos gozan de excelente salud a nivel general, tras haber sufrido en 2016 una campaña pésima, que se limitó a 695.000 kilos.

En caso de llegarse a cerca a algo más de 3,7 millones de kilos, se podrá lograr el mejor registro anual de la historia. El tope en este orden se logró en 2015.

Los técnicos del Consejo Regulador han estado observando en estos últimos días, haciendo estudios sobre el terreno, que las brotaciones están resultando regulares, con opciones de tener fruta de calidad y en abundancia. En especial, se esperan buenos rendimientos con la mayoría de las parras de malvasía y moscatel, como ya aconteciera en 2017. E igual previsión se da con las variedades tintas, que tienen un porcentaje menos relevante.

A favor está jugando que se están controlando los pequeños brotes de mildium localizados en las últimas semanas, con las técnicas habituales, a base de productos químicos controlados. Además, no constan episodios de ceniza, que no son habituales en esta época, y se están tomando medidas para que no se registren casos en lo que resta de mayo y durante el mes de junio.

Atendiendo a cómo están siendo las brotaciones, la maduración de las uvas se espera que quede dentro de los cánones habituales, sin necesidad de que en julio haya que anticipar en demasía la recogida de la fruta. Será principalmente durante agosto cuando se vendimie, en consecuencia, siendo una de las primeras campañas de los países europeos, toda vez que en el territorio peninsular y en otros espacios continentales suele vendimiarse a partir de septiembre.