El marido de Romina dice que la tiró al mar

15/01/2019

El detenido declara ante la Guardia Civil que se encontró a su mujer sin vida y que se deshizo de ella, apuntando todos los indicios a un crimen machista. Efectivos de los GEAS retoman hoy las inmersiones en Lanzarote en busca de la joven.

Agentes del Grupo de Especialistas de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil iniciaron ayer tarde labores de rastreo en aguas de Los Hervideros en busca de los restos mortales de Romina Celeste Núñez Rodríguez, la joven vecina de Costa Teguise que fue vista por última vez con vida la pasada Nochevieja. El operativo se puso en marcha, con efectivos locales y submarinistas desplazados desde Gran Canaria, una vez que durante la mañana se tomó declaración al marido de la mujer, Raúl Díaz Cachón, detenido el domingo como principal sospechoso de la desaparición, quien terminó confesando que arrojó su cuerpo al mar. Todo apunta a un crimen machista.

En su declaración inicial, el marido de Romina Celeste, que tardó una semana en denunciar que su esposa había desaparecido, dijo que se topó con el cuerpo sin vida de su esposa al regresar al hogar familiar, en el 1.110 del residencial El Palmeral, tiempo después de haber tenido una discusión, al parecer por discrepancias en materia económica. Según la versión del sospechoso, la joven había ingerido alguna droga, sin aclararse si había hecho él lo propio. No consta si la disputa fue en presencia del algún familiar bajo responsabilidad del hombre. Sí parece que pudo influir la intención de la joven, de 28 años de edad, de viajar a Paraguay, su país de origen, con vistas a traerse a Lanzarote a su pequeño, quien vive con sus abuelos cerca de Asunción.

Varios frentes

En su declaración no dio pistas exactas de dónde podría estar el cuerpo, ni en qué condiciones fue arrojada Romina al océano. Por ello, los submarinistas del GEAS, con apoyo aéreo, hicieron durante la tarde varias inmersiones en el punto donde podría hallarse el cuerpo de la joven. Y se tiene previsto que hoy se realicen nuevas inmersiones en aguas sureñas.

Con apoyo de la unidad canina desplazada desde la península, este martes se prevé que sea intenso el trabajo de campo de los investigadores en el inmueble donde presuntamente falleció Romina Celeste, precintado desde el viernes. La investigación será coordinada por el Juzgado de Instrucción 1 de Arrecife, una vez que se han inhibido otros órganos vinculados con el caso, si bien con Ricardo Fiestras (Instrucción 4) de titular, al haber asumido provisionalmente el órgano dedicado en Lanzarote a a esclarecer asuntos ligados a la violencia de género.

Según fuentes oficiales, se contempla que el detenido pase mañana a disposición judicial. Será entonces cuando se podrá confirmar la acusación oficial contra Raúl como presunto autor de el asesinato de su pareja, confirmándose así el primer asesinato del año en Canarias de muerte por violencia de género.

Denunciado

Cabe señalar que la relación de pareja entre Romina Celeste y Raúl era relativamente reciente. Se conocieron hace pocos meses, contrayendo enlace matrimonial al poco, en el mes de agosto pasado. Al poco de la boda la joven denunció al detenido, bajo la acusación de presuntos malos tratos, trámite que no llegó a culminar en condena.

El marido, de procedencia madrileña llegó a Lanzarote por cuestiones profesionales, al ser ingeniero de la central térmica de generación eléctrica, tras haberse formado en universidades de su comunidad de origen (Alfonso X El Sabio y Politécnica). Fue en la isla donde conoció a Romina Celeste, quien se crió en el barrio de Ñemby, cerca de la capital paraguaya y asentada hace algún tiempo en territorio canario, con parte de su familia residiendo en suelo peninsular.

Consta que solían ser frecuentes las discusiones entre ambos cónyuges. El marido llegó a decir en medios locales, para justificar la tardanza de más de una semana en denunciar que Romina Celeste había desaparecido (el registro oficial tuvo lugar el pasado 8 de enero), que en alguna ocasión, tras un enfrentamiento, ella había optado por irse varios días del hogar. Ayer se desdijo y declaró que había arrojado su cuerpo al mar.