El cultivo de la aceituna lucha por asentarse

27/09/2018

El Cabildo sigue promoviendo la implantación del olivo en la isla, con desiguales resultados, dado que requiere abundante riego y notable mano de obra. El aceite virgen extra que se está obteniendo es de la máxima calidad

El cultivo del olivo es una apuesta que no todos los agricultores de la isla ven con igual satisfacción. Para algunos, los de mayor capacidad, el resultado es óptimo, y para otros, no merece la pena la inversión realizada.

Tras la llegada de este cultivo a la isla hace apenas unos seis años (las primeras variedades las trajo el Cabildo, para su venta al sector, en una de las campañas promovidas por el área de agricultura del la Granja Experimental) se estima que existen actualmente entre 20 y 25.000 arboles a lo largo y ancho de la geografía insular. Su introducción de forma experimental y que todavía sigue, (la pasada campaña el Cabildo vendió unos 4.000 olivos), ya empieza a dar resultados, pese a que aun está muy lejos de llegar a las cifras de otras islas como Gran Canaria, Tenerife o Fuerteventura, con largos años de tradición olivarera.

La implantación resulta desigual, según qué agricultores, para algunos, se trata de un cultivo poco rentable, dado que consume mucha agua y requiere una gran mano de obra la recolección al no tenerse acceso a la maquinaria necesaria, mientras que para otros sí es rentable.

No obstante, el esfuerzo del Cabildo ya da sus primeros frutos. En la zafra de este año, la almazara de la Granja Experimental, que se instaló hace cuatro años, y a la que de forma gratuita los agricultores llevan sus cosechas, llegará a procesar entre 10.000 y 12.000 kilos de aceituna.

De momento ya se llevan procesados unos 6.000 kilos que han dado unos 1.000 litros de aceite virgen extra, de gran calidad, a la altura de cualquier industria olivarera de España, aunque se espera llegar a más del doble.

Se estima que de cada siete kilos de aceituna que se cosecha se extrae un litro de aceite virgen extra (entre el 2 y el 4% se pierde), explica Fernando Delgado, capataz agrícola del Cabildo.

Algunos productores ya están obteniendo los registros para proceder a la venta del aceite producido. Otros lo están destinando al consumo particular.