Ástrid Pérez propone que el Ayuntamiento sea intervenido

26/07/2019

La alcaldesa de Arrecife anuncia un plan de ajuste para rescatar al Consistorio, que debe por vía judicial 47 millones, sin contar proveedores. El presupuesto de 2020 irá a aminorar el pasivo

C. de inza / Arrecife

La alcaldesa de la capital, Ástrid Pérez, compareció ayer para anunciar que el Ayuntamiento de Arrecife a día de hoy está «hundido». Concretamente sus palabras fueron, parafraseando a la interventora municipal, que «el barco a día de hoy está hundido, solo se ve la bandera del mástil», señaló.

En una convocatoria a los medios para desvelar cómo se ha encontrado el consistorio tras apenas 40 días de su incorporación a la Alcaldía, la regidora del PP señaló que la deuda global a día de hoy supera los 47 millones de euros. «Eso es casi el presupuesto municipal de la ciudad», explicó, aunque matizó que esta deuda no es la única, pues solo se refiere a la contraída con siete empresas, a las que se deben 26’6 millones de euros y a la que se uniría otra con la empresa de limpiezas Urbaser, pendiente aún de los tribunales, que superaría los 7 millones de euros.

A ello habría que sumar la sentencias indemnizatorias, que unidas a lo anterior situarían el pasivo en los 47 millones de euros antes citados.

Sin embargo, la alcaldesa no se atrevió a dar una cifra de la deuda a proveedores, que es tan extensa, dijo, que se está elaborando un informe para cuantificarla, dado lo abultado que es el listado.

En virtud de esta situación, Pérez explicó que no queda más remedio que acometer un plan de ajuste económico y financiero, bajo supervisión de algún organismo o bien del Ministerio de Economía o bien de algún organismo del Gobierno canario al que corresponda.

Según la alcaldesa, que compareció acompañada de sus concejales del grupo de gobierno (PP-PSOE y Nueva Canarias), «se venía diciendo que esto iba a explotar, y ya ha explotado».

También explicó que la situación viene de lejos. Aunque en 2012 el grupo de gobierno de aquel momento trató de controlarla, desde entonces la deriva ha ido a peor, y en especial, en los últimos ocho años, precisó, pero añadió que no piensa culpar a nadie.

deuda de sentencias. Así y todo, dijo que ya se trabaja en un presupuesto para 2020 «que irá destinado a pagar deuda y con una institución intervenida».

La deuda a la que se refirió Ástrid Pérez afecta a 14 acreedores, entre los que se incluye solo el principal del justiprecio del suelo de Ginory, que supera los 20 millones y cuyos intereses no se cuentan; la finca de San Francisco Javier (Monfort), cuyo justiprecio e intereses es de 159.731 euros, las deudas a Urbaser (pendientes de sentencia), que llegarían a 7,7 millones; la deuda con Inalsa por agua impagada de 796.377 euros; el saldo pendiente con Canal Gestión de 477.947 euros; el de José Fernando Palmero García Compañía Internacional Islas Canarias, más conocido como pleito de los Betancores, de 687.237 euros; y dos deudas con la empresa de ayuda a domicilio por 83.748 euros y 42.935 euros.

La alcaldesa de la capital, Ástrid Pérez, compareció ayer para anunciar que el Ayuntamiento de Arrecife a día de hoy está «hundido». Concretamente sus palabras fueron, parafraseando al interventor municipal, que «el barco a día de hoy está hundido, solo se ve la bandera del mástil», señaló. En una convocatoria a los medios para desvelar cómo se ha encontrado el consistorio tras apenas 40 días de su incorporación a la Alcaldía, la regidora del PP señaló que la deuda global a día de hoy supera los 47 millones de euros.

La regidora del PP señaló que la deuda global a día de hoy supera los 47 millones de euros. «Eso es casi el presupuesto municipal de la ciudad», explicó, aunque matizó que esta deuda no es la única, pues solo se refiere a la contraída con siete empresas, a las que se deben 26’6 millones de euros y a la que se uniría otra con la empresa de limpiezas Urbaser, pendiente aún de los tribunales, que superaría los 7 millones de euros.

A ello habría que sumar la sentencias indemnizatorias, que unidas a lo anterior situarían el pasivo en los 47 millones de euros antes citados.

Sin embargo, la alcaldesa no se atrevió a dar una cifra de la deuda a proveedores, que es tan extensa, dijo, que se está elaborando un informe para cuantificarla, dado lo abultado que es el listado.

En virtud de esta situación, Pérez explicó que no queda más remedio que acometer un plan de ajuste económico y financiero, bajo supervisión de algún organismo o bien del Ministerio de Economía o bien de algún organismo del Gobierno canario al que corresponda.

Según la alcaldesa, que compareció acompañada de sus concejales del grupo de gobierno (PP-PSOE y Nueva Canarias), «se venía diciendo que esto iba a explotar, y ya ha explotado».

También explicó que la situación viene de lejos. Aunque en 2012 el grupo de gobierno de aquel momento trató de controlarla, desde entonces la deriva ha ido a peor, y en especial, en los últimos ocho años, precisó, pero añadió que no piensa culpar a nadie.

Deuda de sentencias. Así y todo, dijo que ya se trabaja en un presupuesto para 2020 «que irá destinado a pagar deuda y con una institución intervenida».

La deuda a la que se refirió Ástrid Pérez afecta a 14 acreedores, entre los que se incluye solo el principal del justiprecio del suelo de Ginory, que supera los 20 millones y cuyos intereses no se cuentan; la finca de San Francisco Javier (Monfort), cuyo justiprecio e intereses es de 159.731 euros, las deudas a Urbaser (pendientes de sentencia), que llegarían a 7,7 millones; la deuda con Inalsa por agua impagada de 796.377 euros; el saldo pendiente con Canal Gestión de 477.947 euros; el de José Fernando Palmero García Compañía Internacional Islas Canarias, más conocido como pleito de los Betancores, de 687.237 euros; y dos deudas con la empresa de ayuda a domicilio por 83.748 euros y 42.935 euros.