Curso en La Gomera.

historias hechas de papas y gofio

28/10/2017

Los productos agrícolas y ganaderos de La Gomera son la excusa que están usando los responsables del curso Historia[s] con sabor. Un itinerario gastronómico por La Gomera a través de los siglos para acercar hasta la historia de la isla a una veintena de mayores, ávidos de empaparse de su patrimonio cultural.

Santa Cruz de Tenerife
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Las papas, el gofio o la miel de palma han formado parte de la gastronomía gomera desde tiempos inmemoriales, un patrimonio que está unido al devenir histórico de la isla. Utilizar esos productos y el queso, el vino, la carne y el plátano como hilo conductor del desarrollo económico, social y cultural de La Gomera y de sus gentes es lo que se han propuesto la extensión de la UNED y los Museos Insulares, gestionados por el Cabildo, en un curso destinado a unos alumnos muy especiales, todos mayores de 55 años.

Los productos de la tierra son, además, el elemento transversal para trabajar las relaciones humanas a través de sus propias experiencias y fomentar la identidad social vinculada a la producción agrícola y ganadera, a la preparación de los alimentos y a su puesta en la mesa.

El curso, ideado por el arqueólogo Juan Carlos Hernández Marrero, el antropólogo José Miguel Trujillo y el pedagogo Jaime Cabeza y titulado Historia[s] con sabor. Un itinerario gastronómico por La Gomera a través de los siglos, tiene un primer y primordial objetivo: «Que la gente lo pase bien», asegura Hernández, pero también ofrece formación y, sobre todo, permite a los alumnos senior «sentirse partícipes de la Historia y conscientes de su historia, de la que son protagonistas».

Desde la llegada de la papa desde América, poco después de que Cristóbal Colón descubriera el Nuevo Mundo previa parada en La Gomera, hasta la salida a mediados del siglo XX de los plátanos por costa inhóspita gracias al artificio de los pescantes, el viaje histórico es muy largo y muy rico.

Pero, para hacer ese recorrido por la historia de La Gomera, la veintena de alumnos matriculados en el curso tiene por delante 15 semanas de charlas, catas, degustaciones, visitas y, como no, elaboración de platos con los productos que les han servido de hilo conductor para sus clases. Y sobre todo se relacionarán y compartirán vivencias y meriendas.