660 metros de tubería y 400.000 euros para que Jinámar no se inunde

16/07/2018

El Ayuntamiento inicia una obra para separar las redes de aguas negras de las de pluviales. Se construirán conducciones independientes que impedirán que las lluvias rebosen los canales.

blanca e. oliver / telde

Acabar con uno de los principales puntos negros en cuanto a inundaciones de aguas pluviales y fecales que se ha detectado en la ciudad y devolver la tranquilidad a los vecinos de Jinámar que tiemblan cada vez que llueve copiosamente.

Este es el principal objetivo que ha llevado a las concejalías de Aguas y de Vías y Obras, lideradas por Agustín Arencibia y Eloy Santana, respectivamente, a acometer los trabajos para desconectar las redes de aguas pluviales de las de saneamiento.

La obra, que tiene un presupuesto de 400.000 euros, será financiada a través del Fondo de Desarrollo de Canarias y empezará en estos días.

El concejal de Aguas considera que este proyecto es de gran importancia para el barrio.

«La obra es muy importante, porque lograremos que no se colapse el saneamiento cada vez que llueva y eliminar el riesgo de inundaciones en uno de los principales puntos negros detectado en la ciudad», recalca.

tubería compartida. El origen del problema radica en que las redes de alcantarillado son de naturaleza unitaria, lo que supone que por las mismas tuberías circulan tanto las aguas pluviales como las residuales.

La Estación de Bombeo de Aguas Residuales (EBAR) Jinámar I completa el circuito, al encargarse de bombear gran parte de las aguas negras del Valle hacia la estación depuradora Jinámar I, a través de esas tuberías unitarias. Por eso, cuando, en época de lluvias, la estación recibe una gran cantidad de aguas pluviales, ambos caudales se unen, las alcantarillas rebosan y la zona se inunda.

Para atajar el problema, se instalará una nueva conducción de saneamiento de PVC de 660 metros lineales, que recorrerá longitudinalmente la calle Ídolo de Jinámar, y desembocará en la red existente paralela al cauce del barranco.

Hoy, bajo las aceras de esa calle discurren dos redes, una a cada lado de la vía. La obra condenará las acometidas de saneamiento conectadas a esas redes y ejecutará otras que unirá a la nueva tubería, por la que sólo circularán aguas negras. Las redes antiguas serán únicamente para aguas pluviales.

Asimismo, se ejecutará una conducción de polietileno corrugado de 210 metros lineales, para trasladar las aguas pluviales a su desagüe final en el canal que existe en el cauce del barranco.

Por otro lado, se acometerá el final de la nueva red de saneamiento, que se conectará a la ya instalada en el barranco y que desemboca en la EBAR.

Por último, la adjudicataria, Hermanos Medina La Herradura, ejecutará una modificación en la calle Manuel Alemán Álamo, para separar las aguas pluviales de las negras que llegan mezcladas a Ídolo de Jinámar.