Inyección de vida a las Dunas

19/04/2019

El proyecto Masdunas del Cabildo de Gran Canaria lleva a cabo la repoblación de balancones en la Reserva Natural Especial de las Dunas de Maspalomas desde noviembre pasado. De los 350 plantados han sobrevivido el 80%, y su evolución es clave para recuperar arena y formar dunas

El plan de reforzamiento de los balancones de las Dunas de Maspalomas, puesto en marcha con la intención de recuperar su área de ocupación al norte de Playa del Inglés y en la Cañada de la Penca en Maspalomas, ha comenzado a dar sus frutos. De los 350 individuos que se plantaron repartidos en seis parcelas han sobrevivido el 80%, según el proyecto Masdunas de la Consejería de Medio Ambiente del Cabildo de Gran Canaria.

«La repoblación de balancones está evolucionando favorablemente», apunta el informe, señalando que «si bien es cierto que ha habido ciertas muertes por vandalismo, después de cuatro meses el porcentaje de supervivencia es casi del 80%».

Consideran a este dato como «algo positivo». «En un entorno tan extremo como es el de la Reserva Natural Especial de las Dunas, sometidos a las presiones de los usuarios de la playa, entendemos este dato como algo positivo», indica, y añaden que durante este mes de abril está previsto comenzar con la reposición «para volver a tener 350 individuos de balancones creciendo en la Reserva», que regarán una vez al mes con 5 litros de agua para asegurar su supervivencia.

Se estima que desde 1960 se ha perdido casi el 70% de los individuos de esta especie, la cual juega un papel fundamental en la formación de las dunas de la Reserva. Además, los individuos que quedan en la primera línea de la playa se encuentran en una situación de estrés continuo debido a que los usuarios de la playa suelen saltarse el acordonamiento para refugiarse del viento entre los balancones. Recientes estudios indican que estas condiciones, unidas a la longevidad de los individuos, han producido que los balancones estén dando semillas estériles, lo que dificulta la aparición de nuevos individuos juveniles y por lo tanto el reemplazo generacional.

Para la obtención de los balancones destinados a la repoblación se contó con la experiencia de viveristas que, siguiendo todos los protocolos existentes en la actualidad, desarrollaron mediante germinación o esqueje estos nuevos individuos en instalaciones del sur de la isla. Produciendo así pequeños balancones perfectamente aclimatados al ambiente árido que les espera.

Estos balancones al ser plantados recibieron un riego de asentamiento de 10 litros y mensualmente se les realiza otro riego de mantenimiento de 5 litros por individuo. Además, durante cada riego, se aprovecha para realizar un seguimiento de los mismos para evaluar el desarrollo de los individuos y los porcentajes de supervivencia.

Tesis

Esta vegetación es clave en la formación y protección de las dunas. Así se afirma en la única tesis doctoral realizada por Manuel Viera Pérez (Facultad de Ciencias del Mar de la ULPGC) sobre la interacción del Traganum moquinii, nombre científico del balancón, la dinámica sedimentaria eólica.

«El Traganum moquinii es la columna vertebral de las dunas. Su alteración produce su degradación, poniendo en riesgo las playas y las dunas, lo cual supone generar incertidumbres de cara al manteniendo de la actividad turística», asegura.

Por lo que respecta a la interferencia que se produce entre los ejemplares de esta especie y el transporte natural de arena, se han identificado y caracterizado nuevos tipos de dunas, que son la consecuencia de la dosificación de arena que ejercen las plantas. «Estas dunas protegen la playa y forman el paisaje dunar que vendemos como reclamo turístico», apunta Viera en su tesis del año 2015. «Si las plantas no estuvieran, estas dunas no se formarían», apunta, señalando que «una de estas dunas, formada directamente en el contacto con las plantas, presenta un alto valor ecológico, por cuanto sostienen todo un ecosistema asociado, con presencia de insectos que cumplen distintas funciones, y que, en algunos casos, como es Haplothrips sventenii zur Strassen, nunca había sido citada para Gran Canaria, siendo el vector principal de la fecundación de esta especie en la playa del Inglés.»