«A por todas» contra los macroeventos en Vegueta

18/08/2018

Los cambios realizados en la celebración de las campanadas de verano no alteran la hoja de ruta de los residentes en el barrio histórico, que aseguran que llevarán su batalla hasta la justicia para evitar que se organicen más actos multitudinarios como los de Carnaval o todos los jueves.

Los vecinos de Vegueta contrarios a la celebración de eventos, como las recientes campanadas de verano, se mantienen firmes en su intención de acudir a la justicia para impedir la celebración de macroeventos en la zona. «Vamos a por todas», manifestó a este periódico María Valverde, que ejerció de portavoz.

La judicialización de los actos, que mantuvo la incógnita casi hasta última hora sobre la celebración del fin de año de verano el pasado miércoles, será el camino que tomen algunos vecinos contra la organización de fiestas por parte de la Asociación Vegueta de Ocio y Restauración (AVOR). Lo que todavía no queda claro es cuál será la hoja de ruta de los vecinos, pendientes de una reunión entre ellos y un cónclave posterior con su abogada.

Además, el propósito de estos vecinos va mucho más lejos. No son las campanadas la única fiesta contra la que quieren actuar. Pretenden evitar «cualquier macroevento en la zona. Queremos que se respete la legalidad, y el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria no puede ser cómplice de estos actos». En el punto de mira se encuentran también las barras que se montan durante las fiestas navideñas, las celebraciones diurnas de Carnaval y, por supuesto, las rutas de pinchos de los jueves. «Empezaron muy bien, pero ya también están fuera de control. Y luego el ruido de los operarios de limpieza cuando recogen de madrugada, en un día laboral».

Aunque reconoce que los cambios a los que fue sometida la celebración de las campanadas fueron notables, María Valverde insiste en el prejuicio, que en su opinión, traen estos actos. «Durante la celebración del evento vimos que no hubo problemas. Y que no se pusieran barras en la calle también fue un punto positivo. Pero la cantidad de gente que atrae, que se quedan por las calles de botellón horas después de la fiesta, sigue siendo demasiado, muy gorda. Tuvimos ruidos hasta las 03.00 horas. Así es imposible descansar», manifestó.

Valverde expone que la estrategia, aunque parte de un marco común, será planteada de forma individual en los juzgados. «Insisto, vamos a por todas. Formamos una asociación de vecinos para reunirnos y plantear una estrategia a seguir. Pero nuestras denuncias serán a título particular. Yo ya tengo una denuncia puesta por Carnaval. Justo mi casa da a una de las esquinas donde ponen los altavoces, y así no se puede estar. Más de ocho horas consecutivas de música a muchos decibelios. Y, además, no puedo insonorizar mis ventanas porque son fachadas protegidas», comentó.

«Tampoco quieren la celebración de los pinchos de los jueves en el barrio»

La portavoz de los vecinos disconformes con la celebración de estos actos en Vegueta habla de un acuerdo imposible con los organizadores de las fiestas. «Nos hemos reunido varias veces con la gente de AVOR. Incluso en años anteriores, cuando tenía otro gerente. Pero nunca hemos conseguido llegar a ningún acuerdo. Ellos se amparan en el hecho de que dan trabajo y que es necesario para los negocios de la zona. Pero ellos representan al sector de la restauración. Y ese sector no es el único de la zona. También hay otro tipo de comercios, y estos se ven afectados. De hecho, cuando hemos recogido firmas nos han secundado muchos comerciantes de la zona», dijo.

«Me gustaría que la gente entendiera que no es ningún capricho. Que lo estoy pasando. Un año mi hija estaba enferma y estábamos encerradas en casa por el ruido y la gente orinando en nuestra puerta», señala Valverde.