Vecinos de distintas partes de la ciudad hacen un frente común contra el ruido

05/10/2018

Asociaciones vecinales de la zona Puerto y del entorno de Vegueta y Triana, así como particulares, han decidido crear una plataforma que luche contra el ruido de las terrazas.

La ciudad no duerme, estamos todos en un grito porque el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ni cumple, ni hace cumplir la norma sobre el límite de decibelios». Este análisis, realizado por la presidenta de la asociación de vecinos Triana-San Telmo, Pepa Sánchez, es el elemento que amalgama el descontento de diversas partes de la ciudad ante el problema del ruido, que ahora han decidido «tomar medidas conjuntas».

En la noche del miércoles, representantes de asociaciones del entorno de Las Canteras, de Mendizábal, y de los colectivos Puente de Piedra y Triana-San Telmo para plantar cara a este problema y denunciar la inacción municipal. A la reunión que se celebró el miércoles acudieron 37 personas en representación de diversos colectivos.

De momento, se está recopilando vídeos de los problemas que genera el ocio nocturno en las zonas residenciales y se está estudiando la posibilidad de abrir la vía judicial «para defender el derecho al descanso de toda la ciudad».

«Las terrazas han invadido nuestra ciudad, desde Vegueta a Las Canteras, desde el Mercado del Puerto a la calle Mendizábal. Toda la ciudad, a lo largo y a lo ancho, está siendo torturada. El ruido generado por el ocio invade nuestra ciudad todos los jueves, viernes, sábados y víspera de festivos», expresan los vecinos a través de un comunicado, «hay quienes han decidido tomar acciones judiciales individuales y otros conjuntas para defender su derecho al descanso, dada la pasividad del Ayuntamiento. Las asociaciones de vecinos no pueden ignorar esta realidad y han decidido tomar acciones conjuntas».

Sánchez añadió que «podríamos llegar a manifestarnos o poner sábanas en las ventanas en señal de protesta si el Ayuntamiento no entra en razón».

En el comunicado, los vecinos denuncian que «están siendo torturados de forma permanente y sistemática con el ruido y vibraciones provenientes de los pubs y de las terrazas ubicadas en las calles peatonales, cuya instalación ha permitido el Ayuntamiento hasta saturar toda la ciudad». Pero la gota que colma el vaso es la posibilidad de que se usen las azoteas para este fin. Se refieren a la posibilidad que abre la nueva ordenanza municipal de edificación que permite la instalación de cubiertas vegetales y cafeterías en las azoteas de los edificios no residenciales, es decir, hoteles y centros culturales.

«Este es el principio de una nueva invasión. Como ya no queda un centímetro de suelo libre, ahora ocupan las alturas», recogen los vecinos en el comunicado remitido ayer a este periódico.

«Eso no puede ser», reaccionó Pepa Sánchez, «no hay gobierno en este Ayuntamiento, el grupo de gobierno ha perdido los papeles y ha tomado partido por una actividad».