Una compra de auxilio para Molino de Viento

03/04/2020

Carmen Foronda, ciudadana de Guanarteme, impulsa una cadena solidaria para hacer una compra y llevársela a las prostitutas para paliar la complicada situación en la que estas mujeres se encuentran desde que comenzó el confinamiento por el coronavirus.

Carmen Foronda leía este periódico el pasado lunes cuando una información le hizo frenar en seco. En ella se abordaba la complicada situación de las prostitutas de Las Palmas de Gran Canaria, que en un número elevado habían recurrido al Ayuntamiento por el recrudecimiento de sus circunstancias personales ante la falta de clientela a causa del confinamiento.

Esa información hizo que se activara. La compartió en sus redes sociales y le solicitó a sus contactos que se sumaran. «Me quedé muy mal tras leer esa información. Estuvo pensando y me dije que por qué no ayudarlas como pudiéramos. Y ese fue el comienzo de todo», explica al otro lado del teléfono.

La cuestación popular iniciada por Carmen dio sus frutos. Este jueves, acompañada por miembros del GIORS, llegó hasta el barrio de Arenales para entregar la compra que había realizado con el dinero reunido a través de su red de contactos. Comida y artículos de limpieza a los que las mujeres que ejercen en la zona de Molino de Viento estaban teniendo problemas para acceder.

Foronda es vecina de Guanarteme. Aunque hay muchas personas que la conocen en la isla por su vinculación con el Albergue de Bañaderos, en el que es voluntaria. «Vi como pasan los días y nadie ayudaba a estas mujeres. Y decidí poner en marcha esto. La gente respondió enseguida. Incluso gente que sé que tiene también sus problemas económicos quiso participar. Algunas personas con cinco euros, otras con diez. Da igual cuánto. Lo importante era sumar entre todos para poder hacer esta compra que les hemos llevado», manifiesta.

La situación sigue siendo muy complicada en Molino de Viento y su periferia. Más de un centenar de mujeres han acudido a los servicios sociales del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, que ha dado respuesta a las que han acreditado una mayor situación de vulnerabilidad. Por ejemplo en el caso de las que tienen familias. Muchas también están siendo ayudadas por el Centro Lugo de Cáritas.

Pero la situación es compleja. Todas las personas que trabajan con ellas recuerdan que «viven día a día con lo que ganan». Algo que evidentemente no sucede en estos momentos. Muchas también se encuentran en situación irregular y no tienen acceso a las ayudas públicas que puedan paliar su situación.

A través de las redes sociales consiguió la ayuda de más gente

Eso también indigna a Carmen Foronda. «Cuando comencé a mover la posibilidad de reunir dinero para hacer una compra que llevarles mucha gente me escribía para decirme que hay muchas otras personas que lo están pasando mal, también con familias y que por qué no ayudaba a esos. Bueno, yo las he querido ayudar a ellas porque sí y que los demás ayuden a otros colectivos o personas si quieren. Yo no puedo ayudar a todos», indica.

Porque lo que tiene también muy claro Carmen es que «con un pequeño gesto que podamos hacer cada uno de nosotros podemos contribuir a que las personas que menos tienen lo pasen menos mal en estos momentos».

Una vez entregada la compra se hicieron pequeñas bolsas con las que repartir los alimentos y los artículos de higiene entre las mujeres que están todavía confinadas en el barrio.

Porque la realidad es esa. Como señaló a este periódico Idaira Alemán, responsable del Centro Lugo, muchas de esas mujeres continúan dentro de las casas en las que ejercen. A puerta cerrada y sin recibir clientes. Muchas confinadas en el mismo espacio, sin las infraestructuras necesarias para tener unas condiciones de habitabilidad mínimamente adecuadas.

La ayuda del GIORS

Carmen Foronda tiene claro que su iniciativa no hubiera salido adelante sin el apoyo del GIORS, Grupo de Intervención Operativo de Rescate y Salvamento. Una organización sin ánimo de lucro que durante dos décadas lleva participando en la vida pública de la isla. A Carmen le ayudaron en esta ocasión ha trasladar los alimentos desde el supermercado hasta el barrio de Arenales. Pero en cualquier situación de emergencia que se viva están para aportar su grano de arena. Fue de ese modo precisamente como Carmen entró en contacto con ellos, ayudando ella y ellos en Agaete durante el incendio de 2019.