Un canario, máster en pistolas eléctricas

07/10/2018

Se llama David Taboada y es el único policía de toda Canarias con el grado de especialista de tiro del Cuerpo Nacional de Policía y el título de maestro instructor de Taser –pistola eléctrica-, que acaba de obtener en Francia.

En estos momentos solo hay nueve policías en España que tengan el título de Máster Internacional de Taser. Y de ellos, solo el canario David Taboada añade además la condición de especialista en armamento y tiro reconocida por el Cuerpo Nacional de Policía. Con estos dos emblemas, este policía se ha convertido en formador de formadores. En los próximos dos años, podrá instruir a operadores e instructores de Taser.

Estas armas eléctricas están presentes en el Archipiélago desde 2004, cuando llegaron los primeros modelos M26 de la mano de la Policía Local de Arona y que pudieron probar tres agentes de la capital grancanaria, entre ellos Taboada. «Vimos que era muy efectivo para inmovilizar a personas y que no causaba daño, aparte del impacto al caerte», explica el instructor.

En aquella época, se compraron las cuatro primeras pistolas eléctricas (modelo X26) para la Policía Local.

Ya en 2016, lograba la condición de especialista de tiro de la Policía Nacional y el título de instructor de Taser a nivel internacional.

Entonces el Gobierno de Canarias (a través de la Consejería de Política Territorial, Sostenibilidad y Seguridad) le encarga, junto a cuatro instructores más, el cometido de formar a los policías locales del Archipiélago y le este año ampara para hacer el curso de Taser Máster Internacional que la compañía americana realizó en Francia. «Ellos seleccionaron a agentes de diferentes partes del mundo para formarlos y fuimos a Saint Astiere –cerca de Burdeos-, al Centro Nacional de Entrenamiento de las Fuerzas de la Gendarmería», explica, «éramos diez españoles, más otros de EE UU, Alemania, Italia, Chequia, Polonia, Kuwait, Arabia Saudí y Francia».

Equipamiento

Para este maestro del Taser, las pistolas eléctricas deben formar parte del equipamiento esencial de los policías locales canarios por su efectividad y su seguridad. El arma dispara un cartucho que al clavarse en la persona genera pulsos eléctricos durante cinco segundos interrumpidos por cien microsegundos. El voltaje recibido es de 1.200 voltios y la corriente es de 0,0021 amperios.

¿Eso es peligroso? Taboada asegura que no. Explica que «el voltio no mata, es el amperio lo que resulta peligroso», pero en el caso de los Taser el amperaje es mínimo. De hecho, esos 0,0021 amperios están lejos de los 0,0160 que constituyen la corriente máxima que se puede tocar y soltar. Para generar un paro cardiaco, por ejemplo, habría que someterse a dos amperios. «Un enchufe de casa tiene dos amperios y te puede matar», aclara, «pero el Taser es mil veces menos que un enchufe». Ni siquiera las personas con marcapasos se ven afectadas por este tipo de descargas. «Para afectar a un marcapasos hacen falta 400 julios y el Taser genera solo un julio», añade.

Él lo sabe bien porque como instructor ha probado en su cuerpo los efectos de las pistolas eléctricas. «La sensación es como cuando te da un tirón muscular, pero en todo el cuerpo», detalla. Ello se debe a que la corriente eléctrica que genera el Taser interfieren las comunicaciones entre el cerebro y los nervios motores. Por eso, las reacciones más corrientes suelen ser caerse al suelo de manera inmediata, chillar, contracciones involuntarias de los músculos, piernas rígidas, un aturdimiento que dura segundos y sensación de vértigo y hormigueo.

Mejor que un porrazo

«El problema mayor es que te lesiones en la caída», añade, «nosotros hemos asistido a congresos con jueces, fiscales y responsables de medicina legal, y nos han dicho que es mejor usar estas armas antes que dar un porrazo o pegar un tiro».

Él los ha usado varias veces, como en la detención de un joven que llevaba una catana, en la de dos luchadores de artes marciales mixtas que dieron una paliza a un hombre o de un atracador que se le abalanzó con un cuchillo.

En todo caso, se recomienda no apuntar con el taser –tiene puntero láser- a la cara, la cabeza, el pecho o los genitales. Tampoco está permitido su uso en el caso de niños, personas mayores, embarazadas o individuos con delgadez extrema.

Además, destaca que el sistema es garantista en todo momento: se sabe quién dispara y en qué lugar. «Y la información queda grabada y no se puede manipular», destaca Taboada.

El instructor destacó que el Gobierno de Canarias está trabajando en la creación de un protocolo de actuación porque ahora el uso de estas armas queda al criterio del agente en función de los valores de urgencia, oportunidad y proporcionalidad.

  • 1

    ¿Está de acuerdo con la prohibición que impide usar jabón y lejía para limpiar los orines de los perros en Las Palmas de Gran Canaria?

    Si
    No
    Ns / Nc
    Votar Ver Resultados