«Salgan, que los coches están ardiendo»

08/10/2019

El Cuerpo Nacional de Policía inicia una investigación sobre el incendio que afectó a ocho vehículos estacionados en un solar de La Feria en la noche del domingo. Los bomberos tuvieron que emplear 3.500 litros de agua en sofocar las llamas.

El estallido levantó a Manuel Padrón de su asiento. En la noche del domingo al lunes, este vecino de La Feria se espabiló con el reventón de los primeros neumáticos que no podían soportar el calor. El incendio, que en ese momento afectaba solo a un turismo de la marca Dacia, modelo Duster, que solo tenía dos meses, acabaría por afectar a otros siete automóviles.

«Al principio sentí unas explosiones, como si alguien estuviera dando tremendos golpes a los coches», explicaba este vecino, que ayer se acercaba al aparcamiento de tierra que hay junto al centro de salud del Barrio Atlántico, en la calle Alférez Provisional, donde las llamas se apoderaron de ocho turismos.

De ellos, cuatro eran relativamente nuevos, mientras que los otros cuatro tenían algunos años más. De hecho, algunos vecinos comentaban a los bomberos que algo similar había pasado otras veces. «Alguien hace daño cada vez que se ven varios coches nuevos por aquí», llegaron a decir a un agente del servicio de extinción de incendios de la capital.

Sin embargo, los residentes consultados por este periódico negaron este extremo. «Cada dos por tres se queman contenedores en esta calle pero hace diez años que no pasaba algo así con coches», explicaba ayer Ana Aguiar, otra vecina cuyo vehículo se libró de las llamas, «podría haber sido el mío».

Esta versión es corroborada por la Policía Local, que asegura que el último incidente de este tipo que se registró en la capital grancanaria fue la semana pasada, en Lomo Los Frailes. En ese caso, los vehículos afectados por las llamas fueron tres y los vecinos pudieron ver a unas personas que originaban el fuego.

En La Feria, en cambio, nadie vio nada fuera de lo normal. De hecho, algún vecino de los que ayer estaba en el aparcamiento de tierra señalaba que el origen de las llamas pudo haber sido un cortocircuito que afectó al motor del Dacia. Y como muestra de ello señalaba el alto grado de fundición que presentaban las piezas del motor.

No obstante, en fuentes de la Policía Local se apuntó la posibilidad de que el suceso pueda tener que ver con «algún mensaje» o «un ajuste de cuentas» ya que supuestamente uno de los vehículos afectados en el incendio pertenece a un ciudadano con antecedentes por tráfico de droga.

No obstante, los vecinos niegan esta posibilidad e insisten en que todo pudo originarse por un fallo mecánico.

El Cuerpo Nacional de Policía se ha hecho cargo de la investigación de los hechos. En estos momentos, los funcionarios están trabajando en una doble dirección: por un lado, los agentes de la unidad científica, especialistas en el análisis de incendios, están haciendo una inspección ocular técnico-policial en el lugar, buscando acelerantes, algún tipo de iniciador y los focos. Las muestras que recogen serán enviadas a los laboratorios de referencia para hacer un informe que luego será remitido al juzgado. En paralelo, los agentes de la policía judicial también trabajan hablando con testigos y mirando si existen denuncias similares o hechos que se hayan repetido.

Lo que está claro es que el incendio se originó en un coche y que, desde él, se expandió a otros siete, de modo tal que cuatro quedaron calcinados y otros cuatro sufrieron daños de diversa consideración, según la Policía Local de la capital grancanaria.

Uno de los más afectados fue el de Luz Marina González, que tenía nueve años. Lo había dejado aparcado allí tras venir de la playa. «Cuando llegamos le dije a mi marido que el Ayuntamiento debería quitar toda la basura que hay aquí porque cualquier colilla que se caiga le prende fuego a esto», explicaba.

En el momento del incendio había alrededor de medio centenar de coches estacionados en el solar pero la rápida intervención de los vecinos y bomberos evitó que las llamas afectaran a más vehículos. «Nos tocaron a todos los del bloque, piso por piso, y salimos corriendo cuando nos dijeron que los coches estaban ardiendo», señala otro de los vecinos del entorno.