«No recuerdo la última vez que se asfaltó»

19/01/2020

Vecinos de la calle Eusebio Navarro, en el barrio de Arenales, denuncian el estado de deterioro que presenta el firme. Aseguran que los desperfectos que tiene ha provocado caídas y esguinces. Dicen que la situación se repite en otras vías del entorno como Tomás Morales.

Transitar por la calle Eusebio Navarro es una actividad no exenta de riesgos tanto para peatones como para vehículos. Los primeros porque ponen a prueba su equilibrio y sus tobillos y los segundos, su amortiguación. Algunos vecinos de la zona reconocen que el estado de deterioro que presenta un firme que se asemeja a un campo minado por los muchos agujeros y desperfectos que presenta no es fruto de la causalidad. «No recuerdo la última vez que se asfaltó», señala Esmeralda Quintana, quien además de residir en la vía tiene su medio de trabajo en ella, el negocio de carpintería metálica de su marido.

Asegura que debe tener cuidado al sacar su coche del garaje «para que no me roce» porque el espacio entre la acera y la calzada está especialmente deteriorado, aunque es algo que afecta a toda la calle. «Tiene unos huecos y unos baches horribles», dice.

Por eso no ha dudado en tocar a la puerta del Ayuntamiento para solicitar una respuesta y se ha dirigido al departamento de Vías y Obras. «He llamado un montón de veces al Ayuntamiento pero me derivan de uno a otro», expone.

Ante esta situación, comenta que optó por acercarse a las oficinas de Vías y Obras a expresar su queja, «pero me dijeron que eso no estaba allí y que ahora tenía que ir a La Favorita».

Trece son los años que Dunia Cuesta lleva trabajando de cocinera en una escuela infantil que se ubica en la confluencia de las calles Eusebio Navarro y Obispo Rabadán y comenta que «los agujeros están desde entonces».

Añade que «sé de personas mayores que se han caído» y de otras que se han hecho «esguinces» porque «vas tranquilamente y te tropiezas».

José Antonio es vecino de la calle y sabe perfectamente las consecuencias que tiene cruzar esta vía por el estado en el que se encuentra, ya que lo ha sufrido en su propia casa. «Mi mujer un día por poco se me cae y estuvo con un esguince lo menos siete u ocho días», indica.

Además, fue testigo de la caída de una motorista en el cruce de Eusebio Navarro con Murga, una de las zonas en peor estado. «El otro día en el cruce ese iba una señora con una moto y se dio tal trastazo que tuvo que venir la ambulancia por ella», afirma.

Apunta que «había un hueco que tenía un metro de largo por lo menos unos 20 centímetros de bajo, y llegó la señora y se cayó de la moto. Entonces, rápidamente vinieron a rellenarlo», expone.

Habla de «aceras levantadas» y aunque cree que se arregló la calle «hará unos tres años», considera que «lo hicieron tan mal que el inspector que vino por parte del Ayuntamiento no levantó acta de todos los defectos que había y que siguen» en la esquina con Murga.

Pedro González, también residente en esta vía del capitalino barrio de Arenales, confiesa que la memoria no le permite poner fecha a «la última vez que se asfaltó la calle». Dice que presenta muchos agujeros pero que no es algo exclusivo de Eusebio Navarro y relata que haya otras vías que se encuentran en condiciones lamentables, como es el caso del paseo de Tomás Morales. «En la zona de los institutos hay ya baches que pueden generar el hundimiento de la calzada con motivo de que por ahí pasan guaguas y también otros vehículos pesados», algo que entiende supone «un peligro».