La escuela municipal de música cesa su actividad por un ERTE

03/04/2020

Los alumnos que venían recibiendo clases telemáticas ven interrumpida su formación por el expediente de regulación de empleo impulsado por Eulen, concesionaria del servicio. Trabajadores y alumnos critican la falta de interés del Ayuntamiento en mantener la actividad docente

La Escuela Municipal de Educación Musical (EMEM) se ha visto obligada a interrumpir la formación que presta a unos 1.6000 alumnos de Las Palmas de Gran Canaria como consecuencia de la aplicación de un Expediente de Regulación de Empleo Temporal (ERTE) por parte de la empresa Eulen, concesionaria del servicio municipal, hasta que se mantenga vigente el estado de alarma. El Ayuntamiento adjudicó esta tarea a la empresa en enero de 2017 por un importe de 3,56 millones de euros para un periodo de cuatro años.

Desde que se impuso el confinamiento a causa de la crisis sanitaria del Covid-19, la mayor parte de los alumnos recibían clases telemáticas y podían mantener su formación, lo que además les ayudaba a sobrellevar la obligación de estar en casa.

Sin embargo, a partir de ayer entró en vigor el ERTE planteado contra los sesenta trabajadores que conforman la plantilla y que incluye al personal docente, al de la administración y a los porteros.

La presidenta del comité de empresa, Gemma Domínguez, indicó que la empresa no ha explicado los motivos por los que se interrumpe el servicio. «Es una falta de respeto y de consideración hacia los trabajadores», detalló.

Domínguez también criticó al Ayuntamiento por no preocuparse por mantener el servicio. «Todavía no sé con quién tengo que hablar en el Ayuntamiento de este tema», se quejó, «si consideran que esto es un servicio no esencial, que digan que para ellos la educación y la cultura no son esenciales, y que les expliquen a los alumnos que siguen encerrados en casa que ya no tienen actividades».

La asociación de alumnos y alumnas de la EMEM también emitió ayer un comunicado en el que se quejan de la situación. «No existen argumentos sólidos para la realización de un ERTE de dudosa justificación hacia el personal y que perjudica al alumnado de un centro educativo que ha mantenido vivo un servicio que consideramos esencial», exponen.

«Es un sinsentido que se eliminen actividades culturales y educativas realizadas online desde una administración pública en este momento»; prosiguen, «sobre todo cuando ya existe una partida municipal anual aprobada y los alumnos siguen pagando sus cuotas con normalidad».

Gemma Domínguez dice desconocer si el Ayuntamiento ha realizado alguna gestión ante la empresa para tratar de mantener la actividad vía telemática. «En otras escuelas, los ayuntamientos se han hecho cargo del servicio», expone. En su opinión, un dispositivo educativo como éste podría ser gestionado de manera directa por el Consistorio capitalino de en modo de gestión directa y con los trabajadores incorporados a la plantilla municipal.

También los alumnos apuntan en esta misma dirección. «Si la empresa Eulen no está en condiciones de cumplir con el contrato de servicio», le piden al Ayuntamiento en su comunicado, «que lo rescate y que continúe la tarea a través de una sociedad municipal».

La presidenta del comité de empresa entiende que «el servicio puede seguir prestándose de manera telemática, aunque no llegue a todos».

La EMEM se creó hace dieciséis años y de su gestión se han encargado, de forma sucesiva, Vanyera, Marpe y Eulen.

La asociación de alumnos de la Escuela Municipal de Educación Musical se dirigió ayer a todo el alumnado para transmitirles dos mensajes: en primer lugar, que «no paguen más cuotas desde este momento hasta nuevo aviso»; y, en segundo, que «no se den de baja de la escuela», ya que «tenemos que mantenernos firmes en defensa de la cultura, la educación y los servicios públicos», según consta en el manifiesto dado a conocer este jueves entre los medios.