Guaguas admitirá perros de hasta siete kilos

09/10/2019

La nueva ordenanza impide que los grandes perros accedan al transporte público y multa con hasta 1.500 euros al que alimente palomas.

El Ayuntamiento ha culminado una nueva ordenanza de tenencia de animales que finalmente impedirá que los perros de mayor tamaño accedan al transporte público. En la redacción de la norma, que ayer fue impulsada en comisión como paso previo al pleno de fin de mes, se prohíbe el acceso a las guaguas de los perros que pesen más de siete kilos, en contra de lo dicho por la concejala de Servicios Públicos, Inmaculada Medina, en el pleno de septiembre de 2017. En aquella ocasión no se informó de limitaciones de tamaño o peso en cuanto al acceso de perros al transporte público.

La ordenanza limita ahora el traslado de los animales de compañía en guagua a que «vayan en transportín de medidas equivalentes a un equipaje de mano (45x35x25 centímetros) y que no superen los siete kilos».

Se salvan de esta limitación «los perros guías y de seguridad, siempre que vayan acompañados de su propietario o agente responsable del animal».

En todo caso, el texto deja en manos de Guaguas Municipales y de los taxistas la posibilidad de permitir el acceso de perros de más de siete kilos .

Multas

La ordenanza establece un nuevo cuadro de multas, entre las que destaca la consideración de grave el hecho de alimentar palomas, tórtolas y cualquier otra especie que pueda convertirse en plaga en la vía pública. En este caso, se prevén sanciones de entre 150.26 euros y 1.502,53 euros, lo mismo que se impondrá a los circos que utilicen animales en sus espectáculos o a los que vendan animales fuera de los establecimientos permitidos. Las sanciones más caras, de 1.502,54 euros a 15.025,3 euros se fijan para los casos de abandono, malos tratos y fomento de peleas de perros.

El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria también mantiene la obligación de que los dueños de los animales de compañía limpien las micciones de sus mascotas. Y se prohíbe el uso de jabones, ambientadores o lejía para limpiarlas. «Se deberá utilizar únicamente agua para diluir la orina», recoge la ordenanza.

La norma también hace referencia a las colonias de gatos que hay en la ciudad. Así, obliga a inscribirlas en un registro por parte de quienes se encarguen de ellas. También impone la esterilización o castración de los animales que las integran, y su adopción o acogida.