«Ésta casa hay que tapiarla»

21/08/2019

La asociación de vecinos El Timonel de La Isleta exige al Ayuntamiento que tapie una casa abandonada en la calle Roque Nublo que usan drogodependientes para consumir y se ha quemado en cinco ocasiones, la última la madrugada del lunes.

David Machín fue desalojado a la una y media de la madrugada de este lunes de su vivienda de la calle Roque Nublo del barrio de La Isleta junto a sus hijos, tres menores de 6 meses, 5 y 7 años, debido al incendio que se había producido en la casa abandonada que linda con la suya.

Era la tercera vez que él y su familia se veían obligados a dejar su residencia deprisa y corriendo por la amenaza del fuego. «Pero la casa se ha quemado cinco veces», afirma este vecino afectado.

Añade que los bomberos acudieron esa noche en dos ocasiones. «Tuvieron que volver a la seis de la mañana otra vez porque no se apagó bien el fuego», explica.

La vivienda en cuestión es utilizada por toxicómanos para consumir. «Es un fumadero», confirma David. Asegura que son muchas las molestias que le causa vivir «casi pared con pared» con este inmueble. «Ruidos, problemas, chillidos», relata.

Además, denuncia que la azotea de la referida casa -precisamente el lugar en el que tres unidades de los bomberos del parque zonal de La Isleta intervinieron este lunes- se ha convertido en un auténtico vertedero por la acumulación de basura que registra. «La azotea está llena de mierda», señala.

Explica que ha presentado denuncias «pero me han dicho que a las denuncias no le iban a dar importancia y que tenía que ir a Sanidad por las condiciones en que está la azotea, que está llena de bichos, de cucas». Una circunstancia que también le perjudica porque «la casa se me ha llenado de ratones», confirma. Pero esa denuncia tampoco ha tenido la respuesta que esperaba. «La puse por Sanidad, y lo mismo», indica.

Asimismo, expone que no es el único residente afectado y señala a una persona mayor que vive a la vuelta de la esquina, ya en la calle Tecén, y que ha sufrido robos por parte de quienes se encuentran en la casa abandonada y que acceden a la residencia de la anciana a través de la azotea. «La señora ha puesto varias denuncias, y lo mismo», dice en referencia a que tampoco sus demandas han surtido efecto.

Juan Antonio Martínez, presidente de la asociación de vecinos El Timonel del barrio de La Isleta, se reconoce cansado de denunciar esta situación al Ayuntamiento capitalino y de exigirle una respuesta.

«Ésta casa hay que tapiarla», apunta con contundencia. Comenta que así se lo ha exigido a los responsables municipales hace meses pero que estos argumentan «que esto lleva un trámite burocrático» para poder actuar. Algo que critica porque «el Ayuntamiento es el que cobra el Catastro» -que «por cierto el de La Isleta es el más caro que existe en Gran Canaria»- y por tanto entiende que tiene capacidad para localizar a los propietarios del inmueble o bien a alguno de sus herederos.

Pero además señala que si el dueño no actúa, el Consistorio es el que debe hacerlo. «El Ayuntamiento tiene que tapiar la casa y luego exigirle al dueño el pago del trabajo que se ha hecho, y si no lo paga se le embarga la casa», expone.

Asegura que no es la única vivienda abandonada que está siendo ocupada por drogodependientes para consumir y habla de un «rebrote» del problema de la droga, y en concreto de la heroína en esta parte del barrio. «En la calle Temisas y en la parte de abajo de la calle Andamana», dice. «No es solo ésta, La Isleta está minada de casas», indica.

Afirma también que «están dejando envejecer el barrio» y algunos de esos inmuebles presentan desperfectos que pueden suponer un peligro para los viandantes.

Ademas, destaca que «muchos vecinos se están quejando en la asociación porque no les dejan arreglar sus frontis y tienen que pagar a un perito para hacer un informe». Una circunstancia que no comprende pues recuerda que en la mayor parte de los casos los propietarios son «personas mayores que ganan 500 o 600 euros y no tienen para pagar a un perito».