El taxi, bajo una desinfección constante

06/04/2020

El colectivo de taxistas se afana por mantener sus coches libres del coronavirus. La mayoría emplea lejía o desinfectantes cada vez que se baja un cliente, mientras esperan por la llegada de 1.632 envases de gel hidroalcohólico encargado por el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria

El ritual de higienización que impone el coronavirus es tedioso y frena el servicio, pero hay que hacerlo. Francisco Moreno, como muchos otros taxistas de la capital grancanaria, sabe que es de obligado cumplimiento. «Uso alcohol, lejía con agua o uno de esos desinfectantes de mano y limpio las manecillas de la puerta, el sillón, el cinturón y el pisante del suelo», explica, «y luego lo seco». Así cada vez que un cliente se baja de su taxi. «Sabemos que este trabajo se basa en la rapidez, en dejar un cliente y coger otro, pero ahora lo que manda es la seguridad», prosigue, «primero por nosotros, pero también por los que se suben al taxi».

Por el momento, los taxistas de la ciudad están utilizando sus propios recursos porque la partida de desinfectante pedida por el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria aún no han llegado. Desde el área de Movilidad, que dirige José Eduardo Ramírez, se espera que los 816 litros de desinfectante que se van a repartir entre los titulares de licencias lleguen en breve, aunque en las condiciones actuales resulta complicado fijar una fecha. En total, se van a distribuir 1.632 envases de gel hidroalcohólico y se ha solicitado también mascarillas y guantes a través del Gobierno de Canarias y del Cabildo de Gran Canaria.

Aparte de esto, el Consistorio también tomó la decisión de reducir la flota en circulación en un 80% cada jornada, de tal manera que cada licencia municipal solo esté activa un día de cada cinco.

Opiniones diferentes

El presidente de la Asociación de Trabajadores Autónomos del Taxi (ATAT), Francisco Reyes, asegura que el colectivo no se siente discriminado respecto a Guaguas Municipales, donde desde el principio la compañía impulsó un plan de desinfección de los vehículos. «Entendemos que el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria está haciendo todo lo que está en su mano», expuso, y se mostró comprensivo con las dificultades que está habiendo para dotar de equipos de protección individual a otros sectores profesionales, como sanitarios y trabajadores sociales. Aseguró que el Consistorio capitalino iba a distribuir información sobre el coronavirus para que fuese puesta en cada uno de los coches y detalló que en estos momentos hay que apartar las críticas. «Ahora todos tenemos que estar juntos de manera que podamos recuperar la normalidad lo antes posible», explicó, «cuando pase este episodio, haremos las críticas pertinentes».

Por su parte, desde la Asociación pro Derechos del Taxista Autónomo de Canarias (Asprotac), su portavoz, Gorky Bethencourt, considera que el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria debería contratar empresas que tienen equipos especiales desinfección. «El Consistorio debería soportar económicamente estos costes y toda la flota debería pasar periódicamente, como mínimo una vez al día, por estos puntos de desinfección», propuso.

En un escrito remitido al concejal de Movilidad, el presidente de Asprotac, Francisco Javier Mendoza, critica que «tomar como únicas medidas, las normas de higiene básicas dadas a nivel general y la obligación de alternar los días de trabajo conforman un estado de absoluto desamparo a este sector de utilidad pública para toda la ciudadanía».

Los taxistas también recuerdan que la efectividad de las medidas requiere además de la colaboración de los clientes. Por eso, insisten en que, en la medida de lo posible, se pague la carrera con tarjeta de crédito en lugar de con dinero en efectivo. «Están pagando mitad y mitad», expone Moreno, «los que pagan con dinero son los que todavía no tienen tarjetas».

El taxi, bajo una desinfección constante

El presidente de la Asociación de Trabajadores Autónomos del Taxi, Francisco Reyes, estima que desde que se inició la crisis del coronavirus, la recaudación de los taxistas ha caído un 85% en la capital grancanaria. «Aún así, prestamos el servicio», expone el representante de los taxistas, «como la gente no puede estar por la calle, quien necesite un servicio puede hacerlo por teléfono o a través de la aplicación móvil Pidetaxi».

Francisco Moreno también calcula un porcentaje similar de descenso, algo que no se alcanzó ni con la crisis de 2008. «Ojalá viniera una crisis como aquélla, no era nada comparado con esto», expone, «en aquellos momentos superabas la crisis echando horas, pero no tenías miedo a ser contagiado, ahora aunque echas horas apenas hay negocio y encima tienes ese miedo».

Francisco Mendoza, presidente de la Asociación pro Derechos del Taxista Autónomo de Canarias, reclama una partida económica para paliar estas pérdidas y que se restaure «el derecho a hacer recogidas en el aeropuerto».