El desborde anual de los camposantos

01/11/2018

Los cementerios de la capital comenzaron hace semanas su puesta a punto para brindar la acogida más sensible a los que acuden el Día de Todos los Santos a rendir culto y reencuentro con sus allegados fallecidos. Los floristas llenan de color los accesos quintuplicando su presencia a la entrada de los recintos.

Los cementerios de la capital viven su día de mayor afluencia, cuando la conmemoración de Todos los Santos desborda las callejuelas interiores de los camposantos en una jornada de recuerdo para los allegados perdidos. «Este año se está notando mucha más gente que en los años anteriores», explicaba a este diario Manuel Martín, trabajador del Cementerio del Puerto.

La visión de este empleado municipal encaja con la imagen madrugadora que se dio tanto en este cementerio como en los otros tres cuya gestión pertenece al Ayuntamiento, los de Las Palmas –Vegueta–, San Lázaro y Tafira.

Una impresión que se coteja en la venta de flores, con la colocación de nuevos puestos a la entrada de los recintos. «Venimos solo estos días», explican una madre y su hija ante la caseta número uno del Cementerio del Puerto. «Estamos aquí los dos días, la previa y este jueves. Llegamos a las 07.00 horas y estamos aquí hasta las 19.00 horas más o menos», exponen.

Los trabajadores de los cementerios municipales han doblado efectivos y turnos. «Normalmente aquí hay una persona para el mantenimiento y otra para las flores. Para estos días doblamos el personal», asegura Martín mientras comprueba que todo esté en perfecto estado para recibir a los visitantes.

Este empleado del Cementerio del Puerto sale al paso del sobresfuerzo con una sonrisa. Incluso destacando los aspectos positivos de trabajar en unas jornadas tan significadas. «Se trabaja mucho más, pero al final compensa. Viene mucha gente que nos agradece que tengamos todo tan limpio. Y sirve también para culturizarnos, porque aprendemos mucho de las visitas que vienen y nos cuentan muchas historias. Sus vivencias familiares, lo hace muy bonito y emotivo», aseveró en su respuesta.

Preparativos.

El trabajo no empieza días antes. Los trabajadores municipales abordan la llegada del Día de Todos los Santos desde un mes antes, cuando se empieza a preparar el operativo. Más allá del seguimiento y mantenimiento habitual de las instalaciones, se hace un chequeo más pormenorizado que lleva adelante un plan de puesta a punto.

Las puertas se abren más temprano de lo habitual para la llegada en tropel de las familias que vienen a rendir culto a los allegados desaparecidos. Y para ello los trabajadores y floristas, protagonistas en rol secundario de la jornada, se esmeran en mostrar su mejor rostro y toda la sensibilidad posible, dada la carga emotiva de la jornada.

Ya este miércoles se vivían imágenes de muchas visitas, con los aparcamientos en Siete Palmas, próximos al Cementerio de San Lázaro, llenos de vehículos que dentro portaban la comitiva de la memoria: aquella que no quiere olvidar a sus figuras más cercanas.