El bulevar del Guiniguada tendrá un coste cercano al millón de euros

11/10/2019

El concejal de Urbanismo asegura que la nueva ordenación puede estar lista en 2021. El PP considera que se pierde una oportunidad para crear un gran parque urbano en el casco histórico.

La operación de costura urbanística que unirá Vegueta y Triana en la desembocadura del Guiniguada gracias a un bulevar tendrá un coste que rondará el millón de euros, según explicó ayer el concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, Javier Doreste.

El Gobierno de Canarias está por fin dispuesto a desbloquear la unión de los dos barrios históricos gracias a que el proyecto de la MetroGuagua permite la construcción de un cuarto carril de circulación en los terrenos ganados al mar entre Lady Harimaguada y el Guiniguada. En principio, este nuevo carril permitirá superar las reticencias que hasta ahora han tenido los técnicos autonómicos, reacios siempre a que la GC-110 se transforme en una calle más de la ciudad por considerar que era, hasta ahora, la única alternativa a la congestión en los túneles de San José.

El desbloqueo de esta actuación, anunciada este miércoles por el consejero de Obras Públicas del Gobierno de Canarias, Sebastián Franquis, y el alcalde de la ciudad, Augusto Hidalgo, permitirá al Ayuntamiento poner en marcha la maquinaria para tratar de adjudicar el proyecto de bulevar del Guiniguada en un plazo no muy largo.

«Si nos ceden el uso de la carretera antes de fin de año -como espera el alcalde-, podríamos estar hablando de acabar esta obra en el 2021 porque el proyecto técnico ya está redactado y podríamos sacarlo rápidamente a licitación», determinó ayer el edil de Urbanismo.

Doreste recordó que en sentido bajada, la circulación perderá un carril para poder ampliar aceras y construir un carril bici desde la zona del rectorado, y que la calle Juan de Quesada se quedaría como un espacio rodonal de acceso exclusivo para vecinos.

Aunque el proyecto no contempla cambios en sentido subida, el edil sí aseguró ayer que en una segunda fase se trataría de conseguir lo mismo que en sentido bajada.

El responsable de Urbanismo aclaró también que la creación del bulevar servirá para quitar la bionda, la valla metálica de protección, y para ordenar el aparcamiento. «No queremos quitarlo porque hay mucha gente que trabaja por la zona y lo necesita, pero sí marcaremos las plazas, que no serán de pago», indicó. Todo ello se rematará con una mejora del arbolado.

Críticas

Por su parte, el viceportavoz del Partido Popular (PP), Ángel Sabroso, pidió ayer que «no se haga un mal apaño» en el cauce del Guiniguada a su paso por el casco histórico, «y se afronte por el Ayuntamiento y el Gobierno un proyecto a la altura de una gran capital».

Sabroso advirtió de que «sería un gran error actuar urbanísticamente en tan solo un pequeño tramo en sentido bajada, entre el rectorado y la catedral, y renunciar a una ordenación en su conjunto generando un gran parque urbano» que permita eliminar la gran cicatriz que actualmente representa la GC-110.

La actuación anunciada por Franquis e Hidalgo «no es una buena noticia, pues nadie sabe los pormenores del proyecto y lo poco que ha trascendido apunta a algo de poca entidad y provisional». La provisionalidad en esta ciudad «suele abarcar décadas», dijo Sabroso, «provisional también era terminar Julio Luengo con un semáforo y ahí sigue».

«Cuando se habla del proyecto del Barranco Guiniguada nos referimos a la unión definitiva de los Riscos de San Roque, San Juan, San Francisco y San Nicolás con la ciudad fundacional», expuso el PP, «No eliminar de una vez la cicatriz mal cosida que tenemos en pleno casco histórico sería tirar dinero y dar un puñetazo en las entrañas de las aspiraciones colectivas», añadió.