Amonios cuaternarios contra el Covid-19

23/03/2020

Las ciudades plantean diferentes estrategias de desinfección de las calles. La capital grancanaria emplea alcohol isopropílico, mientras que Santa Cruz de Tenerife ha cambiado de producto y usa un biocida de amplio espectro.

El coronavirus tiene una esperanza de vida media de tres horas en el aire, pero puede sobrevivir hasta tres días sobre el plástico o sobre acero inoxidable, según un estudio publicado por el New England Journal of Medicine. Por tanto, el patógeno tiene una gran capacidad de infección cuando llega a la barra de la guagua, cuando se deposita en una papelera o se asienta en un banco público.

Para eliminar la carga vírica en las zonas públicas, casi desde el primer momento los ayuntamientos de las ciudades canarias han reforzado sus servicios de limpieza con tareas específicas de desinfección. Y han apostado por el amonio cuaternario como el arma a emplear contra el Covid-19.

Se trata de un agente antimicrobiano que se emplea como desinfectante por su capacidad para eliminar un amplio espectro de microorganismos, desde virus a bacterias, pasando por hongos, esporas o levaduras.

En el caso de Las Palmas de Gran Canaria, el servicio municipal de Limpieza utiliza los amonios cuaternarios en forma de bactericida que lleva alcohol isopropilico, un componente que suelen llevar, por ejemplo, las toallitas húmedas.

En la capital grancanaria, se emplean cada día unos noventa litros de desinfectante y alrededor de 27.000 litros de agua para erradicar el virus de lo que se considera como zonas sensibles: el entorno de las farmacias, de los centros de salud, de los hospitales, supermercados, de los espacios que ocupan los contenedores de basura y, en general, zonas donde se constate que haya una gran afluencia de personas.

Desde el pasado 13 de marzo el servicio municipal de Limpieza de Las Palmas de Gran Canaria puso en marcha este refuerzo como otra medida más para tratar de frenar la expansión del coronavirus en los espacios públicos.

La solución empleada en la ciudad más poblada del archipiélago tiene uso profesional pero también podría ser aplicada sin ningún tipo de problema en el ámbito doméstico.

Cambio en Santa Cruz

En el caso de la cocapital de Canarias, las tareas más específicas de desinfección arrancaron a pleno rendimiento el pasado 17 de marzo. En este caso, el servicio dependiente de la Concejalía de Servicios Públicos del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife estuvo aplicando un sistema de baldeo con agua a presión mezclada con un líquido bactericida -Adom- en varios puntos de la capital tinerfeña. Se trata de un limpiador general que también está basado en amonios cuaternarios y que limpia, higieniza y desinfecta en una sola operación, según explican desde el Ayuntamiento.

Sin embargo, a partir del día 18 se decidió empezar a utilizar un producto con una mayor potencia desinfectante, el Bactoril, un biocida de amplio espectro que tiene un elevado poder bactericida, germicida y fungicida. La corporación que dirige Patricia Hernández ha seguido las recomendaciones llegadas desde Madrid, a través del Servicio de Prevención Mancomunado, y ha optado ahora por un producto que está destinado a evitar y eliminar la formación de estos organismos patógenos.

«Su acción es rápida y eficaz frente a una gran variedad de microorganismos», explican desde el Consistorio capitalino, «ambos productos pueden emplearse con total seguridad, tanto en la limpieza y desinfección de instalaciones, como en los elementos del transporte y en lugares que son muy frecuentados por la gente».

Cada día se emplean 27.000 litros de agua y 90 de desinfectante en la capital grancanaria

El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, que dirige Augusto Hidalgo, ha desplegado un dispositivo específico de limpieza por los cinco distritos del municipio para desinfectar las zonas sensibles. Está compuesto por 32 trabajadores y quince vehículos, entre camiones hidrolimpiadores y baldeadoras.

La fórmula química desinfectante que se aplica en estos lugares va al pavimento firme, a las barandillas, a los bancos y al mobiliario urbano.

En el caso de Santa Cruz de Tenerife, se ha escogido un equipo de baldeo mixto para cada distrito, de los que cuatro están operativos en el turno de mañana y otro en el de tarde.

El sistema operativo en la capital tinerfeña consiste en la aplicación del Bactoril MIT y se deja actuar sobre la superficie pulverizada unos diez minutos. Posteriormente se aplica agua a presión desde un camión baldeador.

También reciben una limpieza concienzuda los contenedores de basura.