Crónica

El ‘zorrón’ del gofio yo lo traigo aquí...

25/11/2017

Como el tío rico que teme que un hermano con el punto de ebullición bajo se enfade porque ayuda a su rebelde sobrino sintecho y lo hace a escondidas, así el Gobierno español alimenta a los refugiados saharauis de Tindouf. Lo desveló ayer el consejero de Solidaridad Internacional del Cabildo, Carmelo Ramírez, haciendo añicos la cláusula de confidencialidad incluida en el trato entre el PP y NC para aprobar los presupuestos del Estado de 2017.

La rompió por enojo más que por transparencia porque el PP criticó que las arcas insulares destinen un millón de euros a comprar gofio para los 200.000 exiliados que sobreviven en los dominios argelinos del Frente Polisario. Para que Mohamed VI no se mosqueara si veía tal cifra, Rajoy y Santamaría idearon con el voto 176 hacer trampitas para que la mano que mece los cereales no parezca española.

«Rayoy ideó con el voto 176 hacer ‘trampitas’ para que el gofio no parezca español»

Como te ponesss pesado y te necesssito, si no me delatasss te doy un milloncccito y luego tú lo cambiasss de sssitio y se lo dasss al Banco Mundial de Alimentos para que se lo dé al pueblo que dejamosss tirado hace 40 añosss, le dijo el jefe de Génova a Quevedo en un despacho cerrado. Ese es el origen del dinero que el Cabildo cede ahora al organismo de la ONU que se dedica a matar el hambre que mata a buena parte del planeta.

Dice Ramírez que si le pides a un molinero que te venda un millón de gofio te dará 700.000 kilos. Con ellos los saharauis harán pellas algunos meses. Difícilmente lo escaldarán porque el pescado es utopía entre las dunas. Rajoy y Santamaría recibirán una carta de NC lamentando haber descubierto el chanchullo. La política supera la ficción otra vez.