El secreto está en la ladera

    Cargando reproductor ...
28/08/2017

No estaban en un lugar visible, pero sí en un punto desde el que fácilmente se puede tirar dos cuerpos ladera abajo. A dos kilómetros del casco de Agüimes, en un bancal del barranco de Las Vacas, reposaban los cadáveres de Antonio y Ana María, desaparecidos hace cinco años. El misterio sigue abierto.

CANARIAS7 volvió el pasado viernes al lugar donde hace una semana el cazador de Ingenio Carlos Díaz encontró, gracias a la curiosidad de una de sus perras, los cadáveres de dos adultos que, al 99% y a la espera del dictamen final de los forenses, corresponden a Antonio y Ana María, la pareja desaparecida hace cinco años en el barrio de Guanarteme, en la capital grancanaria.

Al lugar se llega en apenas tres minutos caminando desde un arcén improvisado en la carretera GC-550, a dos kilómetros del casco de Agüimes y en dirección a Temisas. En ese punto suelen dar la vuelta los vehículos o estacionar para, como hizo el propio Carlos Díaz, salir de cacería. Junto al asfalto abundan los restos de botellas de cerveza, plásticos y papeles, lo que confirma que es una zona transitada por personas, pero otra cosa es dar con el sitio exacto donde estaban los cadáveres: no se ve desde la carretera tampoco desde ese apeadero de tierra. Hay que bajar unos cinco metros de altura por una vereda bastante insegura, hasta dar con una especie de bancal en la ladera donde, bajo piedras, arbustos secos y muy poca tierra, estaban los cuerpos.

A simple vista queda claro lo que pudo pasar: lo más fácil es dejar caer los cuerpos desde arriba y luego semienterrarlos. Eso si lo hiciera una sola persona: con la ayuda de dos o más es más factible cargar con los cuerpos hasta donde fueron enterrados. La otra hipótesis es que la pareja fuese llevada vida hasta el bancal y allí acabasen con sus vidas. Esos detalles podrían conocerse una vez que concluyan sus trabajos los forenses.

Interrogantes de un caso que sigue abierto

¿Una o más personas?

No es fácil deshacerse de dos personas y menos trasladarlas desde Guanarteme hasta Temisas, ya fuera con ellas en vida en ese traslado o ya fallecidas.

¿Conocía el asesino el lugar elegido o fue al azar?

La carretera que une Agüimes con Santa Lucía de Tirajana pasando por Temisas no es demasiado transitada. La conocen los que viven en esos pueblos y, en menor medida, quienes se acercan a ellos de excursión, sobre todo el fin de semana. El lugar elegido cuenta con una salida de tierra que permite aparcar uno o dos vehículos al mismo tiempo.

¿Por qué nadie dio antes con los cuerpos?

Porque el lugar exacto donde estaban semienterrados no es un punto de tránsito habitual. Hay una vereda solo apta para quienes sepan moverse por terreno escarpado. Desde la carretera el sitio no es visible. Solo la casualidad hizo que un cazador un domingo decidiese pasar por allí para caminar barranco abajo y que su perra encontrase los huesos.

¿Hay un sospechoso en concreto?

Los investigadores han manejado desde el principio varias hipótesis. Recabaron información sobre la persona con la que, según varios testigos, estuvieron hablando Antonio y Ana María en una churrería el día que desaparecieron.

¿Por qué se investiga el entorno familiar?

Porque es el protocolo habitual cuando se produce una desaparición, máxime cuando no se trata de personajes públicos y tampoco hay una petición de rescate.

¿Por qué es importante el análisis forense para la investigación?

Porque, además de determinar la causa de las muertes y cuándo se produjo, puede haber restos biológicos del agresor o los agresores.

  • 1

    ¿Le parece oportuno que la Armada exhiba las mayores maniobras del año en la playa de Las Canteras?

    Sí.
    No.
    Ns / Nc.
    Votar Ver Resultados