Una red insular de distribución de agua conecta toda la geografía insular

Agua para paliar la sequía

05/07/2017

La isla de Gran Canaria cuenta con un déficit hídrico cercano al 30% debido a la sequedad del otoño, invierno y primavera pasado, aunque no afecta a sus habitantes gracias a la red insular de distribución de agua puesta en marcha desde el año 2015 por el Consejo de Aguas del Cabildo Insular. A pesar de esto, a los expertos les preocupa bastante la ausencia prolongada de precipitaciones.

Sobre todo, el problema según Víctor Quintero, uno de los responsables de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en Canarias, no es que haya habido un invierno seco en Gran Canaria, sino que se han encadenado tres estaciones –otoño, invierno y primavera– en las que ha llovido por debajo de los registros habituales teniendo en cuenta los datos recogidos en los últimos 30 años. «Hay una tendencia clara al aumento de las temperaturas y, aunque esto no quiere decir que necesariamente el próximo año tiene que ser más cálido ya que se registran fluctuaciones, es un hecho objetivo que las temperaturas en la isla han aumentado de manera gradual», detalla Quintero.

La escasea de lluvia se ha visto agravada en 2017 con un trimestre primaveral –marzo, abril y mayo– especialmente seco, un cóctel explosivo que ha provocado un déficit hídrico superior al 30% que afecta de manera directa a las presas y embalses. Sin ir más lejos, a fecha de junio hubo 5.871.005 millones de metros cúbicos en las once presas más grandes de la isla, 2.669.515 menos que en el mismo mes de 2016. Los escasos niveles de precipitaciones caídos en los meses teóricamente más húmedos unidos al calor por encima de la media que se prevé en verano, aumenta el riesgo de incendios forestales, un dato que alarma a la Unidad Operativa de Fuegos Forestales de Gran Canaria (UOFF).

Pero si la aridez del terreno es una amenaza por el aumento del riesgo de incendios, el suministro de agua en zonas rurales ya ha pasado a ser una preocupación secundaria. Esto se debe a que el Consejo Insular de Aguas ha hecho los deberes en tareas de prevención y dispone de una extensa red de distribución del líquido elemental por toda la isla. Esto tiene dos ventajas por encima del resto: la primera es que las presas y balsas de Gran Canaria no son la única fuente de suministro de agua en las cotas más altas de la geografía insular, por lo que los efectos de la sequía en estos embalses son menos agresivos. Y la segunda es que las zonas agrícolas más sensibles de la isla no corren problemas de abastecimiento gracias a ese anillo insular de trasvase de agua. Esta infraestructura evita que la sequía acabe con nuestra agricultura.

Más en la Maxorata.

A pesar de que los registros de lluvias en Canarias están en general por debajo de la media en este año 2017, hay un dato que llama poderosamente la atención. Las únicas zonas donde hubo precipitaciones por encima de los registros habituales en el archipiélago fue en la isla de Fuerteventura y en el sur de Lanzarote. Según el experto Víctor Quintero, se debió a que «como son zonas en las que llueve muy poco, es fácil superar los valores normales y cualquier aguacero ya se destaca en las estadísticas», explica. De toda la primavera, el mes de marzo fue el más seco del trimestre en todo el territorio canario.

  • 1

    ¿Le parece oportuno que la Armada exhiba las mayores maniobras del año en la playa de Las Canteras?

    Sí.
    No.
    Ns / Nc.
    Votar Ver Resultados