La cadena SBH habla de campaña municipal de acoso y persecución contra la familia Pérez

Pájara precinta dos hoteles en Costa Calma

01/07/2018

«Sólo me queda encomendarme a la Justicia», concluye el empresario Gregorio Pérez después de que el Ayuntamiento de Pájara le anunciara la semana pasada el precinto de dos hoteles de su cadena hotelera SBH en Costa Calma, el Mónica y el Taro, donde trabajan 150 empleados «que dejan a las puertas de un ERE» y donde se aloja un millar de turistas.

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El empresario turístico Gregorio Pérez denuncia una campaña de «acoso y persecución contra mí y contra mi familia» emprendida por el Ayuntamiento de Pájara que ha culminado con el anuncio de precinto de dos hoteles de su cadena SBH en Costa Calma: el Mónica y el Taro, que suman una plantilla entre 150 y 200 trabajadores y un total de 1000 camas. Ambos establecimientos tiene una antigüedad de unos 25 años, cuentan con licencia y se construyeron sobre suelo catalogado como turístico.

La notificación municipal de precinto alega que los dos hoteles carecen de licencia de actividades clasificadas, «lo que es claramente subsanable y estamos ahora mismo aportando la documentación en aras de evitar el cierre y el despido de los trabajadores». En total, la cadena SBH da trabajo en sus distintos establecimientos de Costa Calma a un millar de personas. La próxima semana, Gregorio Pérez se reúne con el comité de empresa del Mónica y el Taro para explicar el anuncio del precinto «que nos aboca a un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) si el Ayuntamiento de Pájara cierra los dos hoteles, que puede ejecutar en cualquier momento por parte de la Policía Local».

El precedente del cierre del restaurante en julio de 2017

El precinto del Mónica y el Taro, aprobado uno por decreto del alcalde y otro por acuerdo de la junta de gobierno local de Pájara, es la culminación de la citada campaña de «acoso y persecución» denunciada por Gregorio Pérez que data de hace varios años, pero que se ha «intensificado desde 2017». Ese año, concretamente el 30 de julio, el Ayuntamiento de Pájara ordenó el precinto de un restaurante de la familia Pérez en Costa Calma, «marchándose de vacaciones el alcalde Rafael Perdomo al día siguiente». El cierre de restaurante significó que 15 personas se quedaran sin trabajo. Gregorio Pérez explica que la razón de aquel precinto municipal radicó «en que sólo tenia calificación como kiosco de refrescos y prensa». Sin embargo, casi un año más tarde, subraya, el restaurante vuelve a estar abierto «y me temo que el Consistorio lo que quiere es lo mismo ahora con los dos hoteles: echar trabajadores a la calle», sostiene Gregorio Pérez.

Otra de las pruebas de esta campaña denunciada por Pérez es que en 2017, cuando asegura que se intensificó la presión sobre el grupo hotelero familiar SBH de Costa Calma, es que más del 50% de las denuncias urbanísticas del Ayuntamiento de Pájara «fueron contra mi persona y contra los establecimientos donde figuro como administrador o propietario». Otra cifra que aporta el que fuera presidente de la Cámara de Comercio de Fuerteventura es que ahora mismo sus distintas empresas «tienen 40 pleitos contra el Ayuntamiento», entre ellas las dos querellas presentadas contra la Corporación del sur y por las que, argumenta Pérez, «el alcalde Rafael Perdomo debe abstenerse en cualquier expediente en el que yo esté, de hecho el pasado 15 de junio presenté una recusación contra el primer edil, quien ahora me responde ordenando el cierre por decreto uno de mis hoteles y por acuerdo de junta de gobierno local el otro».