Pájara es Mali; El Matorral, Irak

15/03/2019

Los militares del Mando de Canarias que en mayo se desplazarán a los dos países en misión de apoyo internacional se entrenan en Fuerteventura para adiestrar durante seis meses a los ejércitos contra los ataques yihadistas. El campo de tiro y el campamento Valenzuela simulan las dos bases

Hace calor, el aire que se respira es tierra, la única sombra está en las tiendas de campaña de camuflaje, un robot Teodor desactiva una artefacto explosivo y los soldados españoles enseñan a los mandos iraquíes cómo tirar con mortero en caso de ataque de las fuerzas terroristas de Daesh. Esto no ocurre en Irak, sino el campo de maniobras Teniente Coronel Valenzuela, en El Matorral (Puerto del Rosario), donde el Mando de Canarias simula el campamento base Gran Capitán, situado en Besmayah, a 40 kilómetros de Bagdad. Más al sur de Fuerteventura, el campo de tiro de Pájara es por una semana otra base militar española, aunque en Mali.

En ambos suelos militares de Fuerteventura, el Mando de Canarias adiestra a los soldados que se desplazarán, entre mediados de mayo y noviembre de 2019, a Irak (350 militares ) y Mali (180 militares) en misión. Del total de fuerzas desplegadas, la mayoría procede del Mando de Canarias, que es la segunda vez que organiza el contingente en Mali.

La semana de adiestramiento en el campamento Valenzuela y el campo de tiro de Pájara se incluye dentro del total de los seis meses de preparación previa a ambos despliegues. «Es fundamental entrenar en un espacio físico similar a los países a donde nos envían y Pájara y El Matorral cumplen este objetivo», confirma el coronel Waldo Barreto Caamaño, que desde el regimiento de infantería Soria 9 de Puerto del Rosario se desplazará a Besmayah como máximo responsable de la misión en Irak.

El objetivo del contingente de Irak es adiestrar a su vez a las fuerzas y cuerpos de seguridad del país contra los terrorista de Daesh. Por eso, en el campamento majorero Valenzuela de El Matorral los soldados realizaban ayer ejercicios de auxilios en combate, de tiro con mortero, de fuego real de fusilería en estático y de desactivación de un artefacto explosivo mediante el robot Teodor. También se ha montado una réplica en pequeña escala de la base en Besmayah con el fin de que los efectivos, a su llegada al país, ya se encuentren familiarizados con las instalaciones de unos 400 metros que forman parte de un campo de ejercicio militar mayor (unos 20 kilómetros) donde también están en misión de apoyo fuerzas de Portugal, Rumanía, Holanda y Rumanía, entre otros.

De los 350 militares a desplazar a este país en conflicto con el terrorismo islámico, la mayoría (220) procede del cuartel Soria 9 de Puerto del Rosario, 55 de Tenerife y 40 de Gran Canaria. Es la primera vez que el regimiento acuartelado en Fuerteventura se desplaza a Irak, pero no la única que colabora en este tipo de misiones: Líbano, Mali y Afganistán (donde realizaron las misiones más complejas por registrarse muertos y heridos en sus filas).

Un destacamento iraquí se encargará allí de la seguridad de estos militares españoles que, entre otros medios materiales, contarán con los citados robot Teodor y los vehículos RG-31 y LMV. «Estos medios darán máxima protección a nuestras fuerzas. Sabemos dónde vamos y conocemos los riesgos, de ahí que pongamos todos las medidas de seguridad a nuestro alcance», dejó claro el teniente general Palacios Zaforteza, jefe del Mando de Canarias, que ayer se desplazó a Fuerteventura.

En el campamento de Mali que durante una semana se transformará el campo de tiro de Pájara, los soldados se entrenan para a su vez contribuir a la mejora de las capacidades de la fuerzas armadas de ese país bajo el control de las autoridades policiales frente a la crisis política, humanitaria y de seguridad creada desde 2012 por la entrada de terroristas yihadistas. Los efectivos españoles se encuentran en Mali en dos emplazamientos: el cuartel general de la misión en la capital Bamako; y el campo de entrenamiento de Kouliko, a 60 kilómetros al noreste. La que parte en mayo de este año, sería la segunda rotación del Mando de Canarias que envía 150 militares de la Brigada Canarias XVI.