El saladar de Jandía queda limpio de especies vegetales invasoras

30/11/2018

El Cabildo retira 63 metros cúbicos de masa forestal sobre 250 metros cuadrados de suelo. A partir de ahora se realizará «un seguimiento» de la zona protegida para «controlar los rebrotes»

CANARIAS7 / PUERTO DEL ROSARIO

El Cabildo de Fuerteventura ha retirado 63 metros cúbicos de masa forestal invasora que ocupaban 250 metros cuadrados en el saladar de Jandía (Pájara) en un área colindante al paseo marítimo. Los trabajos forman parte del proyecto Red de Detección e Intervención de Especies Exóticas Invasoras en Canarias, que lleva a cabo el personal de Gesplan, a través del Gobierno de Canarias, para erradicar la flora exótica invasora.

Así, se retiraron ejemplares de la mimosa, Desmanthus pernambucanus, según el protocolo establecido por dicho proyecto. También se eliminaron ejemplares de las especies Nicotiana glauca (tabaco moro) y Ricinus sp (higuerilla). Los residuos fueron transportados por personal del Cabildo de Fuerteventura a un vertedero controlado. Desde ahora se llevará a cabo «un seguimiento» de la zona para controlar rebrotes de ejemplares».

«Seguimos realizando actuaciones para garantizar la protección y conservación de especies de flora endémicas frente a otras que son invasoras y crean impactos negativos sobre la biodiversidad», manifestaba al respecto el presidente del Cabildo, Marcial Morales. «El objetivo es la detección temprana de especies invasoras que invaden zonas de gran valor ambiental», añadía la consejera insular de Medio Ambiente, Natalia Évora.

Las invasiones biológicas, junto con la destrucción de hábitats, constituyen las principales causas de pérdidas de biodiversidad. El continuo movimiento de mercancías y de personas, entre distintas regiones geográficas, facilita la dispersión de especies de flora y fauna. En determinadas ocasiones, las especies exóticas llegan a convertirse en especies invasoras, siendo las responsables de importantes daños ambientales y de un elevado número de extinciones.

En Canarias las particulares condiciones ecológicas en que han evolucionado los organismos hacen que el impacto negativo de invasiones biológicas sea mayor que en los continentes. Es así porque los ecosistemas aislados tienen una biodiversidad más sensible a especies foráneas por la ausencia de adaptaciones a predadores, la baja diversidad genética y la mayor vulnerabilidad a patógenos exóticos.