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El reto en la Antártida de Diego López

12/08/2018

El nadador grancanario, un financiero que reside en Nueva York, puede convertirse en el primer español y uno de los pocos deportistas que ha conseguido nadar en las aguas heladas del continente antártico. Va camino de ser el primero en nadar en un mismo año en aguas abiertas de los siete continentes y está a solo una prueba de completar la Triple Corona. Todos sus retos, incluyendo el de la Antártida, se pueden seguir en la página globalswimmer.com y todas las redes sociales como @globalswimmer.

— ¿Cómo surgió el proyecto Global Swimmer?

— Cuando terminé la temporada pasada y empecé a planificar este 2018, hablé con Steven Munatones, que es el presidente de la WOWSA (Asociación Internacional de Natación en Aguas Abiertas) y me invitó a plantearme un reto global, que nadie había hecho anteriormente - completar una travesía de reconocida dificultad en cada uno de los siete continentes, incluyendo la Antártida. Le dimos nombre al reto “Continents Seven” y yo adopté el apodo “Global Swimmer” entre la comunidad de nadadores.

El reto en la Antártida de Diego López

— ¿Qué tiene la natación en aguas abiertas para haberse convertido en un especialista?

— Cuando era niño siempre fui “fondista”, es decir, un nadador de resistencia especializado en largas distancias. En cuanto empecé a tomarme en serio esto de las aguas abiertas, allá por el 2012, vi que se me daba bastante bien y le tomé afición enseguida. Al margen de esto, el nadador de aguas abiertas necesita tener madurez y atrevimiento. Como se suele decir en broma de este deporte, las aguas abiertas son 70% físico y 90% mental.

— ¿Qué le motivó a proponerse retos en todos los continentes?

— Soy una persona que por trabajo y por placer ha viajado mucho. He vivido en 8 países en 4 continentes, he viajado a más de 80, y he competido en las aguas abiertas en más de 20 de ellos. Combinar viajes y natación es algo que me apasiona, y el reto de los siete continentes era una excusa perfecta para seguir marcándome retos y seguir dando vueltas por el mundo.

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—¿Qué destaca de cada reto conseguido hasta el momento?

— Cada una de las travesías que he realizado este año tenía unas características muy diferentes. La de Australia es la más larga de Oceanía, con 25 km, y me encontré con un oleaje y corrientes muy importantes. La de Sudáfrica se desarrolla desde la Isla de Roben, donde Nelson Mandela estuvo encarcelado, hasta Ciudad del Cabo, y se caracteriza por la fría temperatura del agua y la abundancia de tiburones blancos. La de Bolivia es en el Lago Titicaca, el más alto del mundo a 4.000 metros de altura, con la consecuente falta de oxígeno (fui el primer español en realizarla). Y la del Canal de la Mancha, que es quizá la travesía más conocida a nivel mundial, supone enfrentarse a fuertes corrientes y a un número increíble de medusas.

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—Nadó entre tiburones y en condiciones muy complicadas. ¿Ha pasado miedo? ¿O se ha planteado dejarlo por la dificultad?

— Cada travesía es diferente, y lo importante es estar preparado para lo que te puedas encontrar. No es miedo, pero hay que tenerle siempre respeto al océano, por buen nadador que seas. Por ahora disfruto mucho del deporte, y no me planteo dejarlo.

—Comenzó a entrenar en Hong Kong. ¿Cómo fueron los inicios?

— Recuerdo con mucho cariño el primer día con los OWSHK (el equipo local de aguas abiertas). Todas las playas de Hong Kong tienen una zona de seguridad protegida por redes anti-tiburones. El entrenador me dijo que haríamos unos 5.000 metros, pero que lo haríamos fuera de la zona de seguridad, ante mi asombro. Cuando el resto de nadadores del equipo saltaron la red y comenzaron a nadar mar adentro, no me quedó otra que seguirlos.

—¿Y su niñez en las playas y piscinas de Gran Canaria?

— Como la de cualquier niño grancanario, pasada por agua. En mi caso aprendí a nadar con 3-4 años, en las instalaciones del Julio Navarro, y seguí nadando con el CN Las Palmas hasta que me fui a estudiar fuera, a los 20 años. Antes de marcharme, participé en varias travesías en las islas, entre ellas, las tres primeras ediciones de la Travesía de la Playa de las Canteras (5 km), con David Meca entre otros, y la Travesía a nado El Río, entre Lanzarote y La Graciosa.

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—¿Qué supone haber logrado una de las mejores marcas en la vuelta a Manhattan?

— Las marcas en las aguas abiertas son muy relativas, no solo por cómo te encuentres física y mentalmente ese día, sino por las condiciones meteorológicas que te toquen. Cuando nadé la vuelta a Manhattan (48 km) el verano pasado, estaba muy preparado, y además tuve la suerte de tener unas condiciones muy buenas, por lo que no sólo gané la travesía, sino que establecí una de las marcas más rápidas de la historia. Esto me sirvió para empezar a darme a conocer entre la comunidad de aguas abiertas a nivel internacional.

— Le faltan tres objetivos por conseguir. ¿Qué espera del reto en el canal de Catalina?

— El Canal de Catalina tiene una distancia similar al Canal de la Mancha, y las corrientes no son tan fuertes, por lo que normalmente la línea es más recta. Sin embargo, se realiza de noche para evitar los fuertes vientos de la tarde, por lo que el nadador tiene que saber cómo guiarse completamente a oscuras, sólo con la referencia de las luces de neón del kayak y del barco. Hay muchos deportistas que quedan desorientados y mareados y acaban tirando la toalla, pero yo vengo preparado con las travesías nocturnas de Acapulco y en Arizona, y espero no tener problemas.

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— Está a un paso de lograr la ‘Triple Corona de las Aguas Abiertas’. ¿Qué supone para usted?

— Efectivamente, uno de los mayores retos en aguas abiertas consiste en nadar el Canal de la Mancha (34 km), el Canal de Catalina (33 km) y la vuelta a Manhattan (48 km), un trío que se denomina “la Triple Corona”. De terminar Catalina el viernes que viene, día 17, me convertiré en el primer canario y noveno español en realizarlo. Además, seré el primero de estos españoles en hacerlo en menos de un año natural, y si hago la marca que tengo en mente, tendré el record español y estaré entre las mejores 10 marcas mundiales.

— De nuevo en Hong Kong, le espera uno de los recorridos más largos del continente.

— La travesía de Hong Kong ya la he hecho pero este año será especial. Colaboro desde el año pasado con una asociación sin ánimo de lucro que lucha contra los plásticos en los océanos, con sede en California y Hong Kong, y aprovecharemos el viaje para hacer una serie de eventos y conferencias para concienciar a la población de los peligros de continuar a este ritmo de contaminación. Recuerden, no es tan difícil guardar la botella de agua hasta encontrar una basura.

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— Y por último, la Antártida, donde solo 10 personas lo han hecho. Será el primer canario. ¿Cómo se lo imagina?

— Efectivamente, seré el primer canario y el primer español. La natación en «aguas heladas» (por debajo de los 5 grados) es un deporte completamente diferente y es muy peligroso. El invierno pasado seguí un riguroso entrenamiento de duchas frías, baños en hielo, y un tiempo creciente en condiciones extremas. El pasado febrero me proclamé campeón de EEUU en 100 y 200 libres con aguas a 1 grado, y en marzo completé un «kilómetro helado”, en aguas a 4 grados para poder clasificarme para la competición en la Antártida. Solo 10 personas han nadado 1 km en el Polo Sur hasta la fecha, y la expedición de noviembre será la primera de este tipo y contará con los mejores 16 «nadadores de hielo” del mundo. Será un aprendizaje increíble, quién hubiera dicho que un canario podría destacar en un deporte de invierno tan extremo.

— No tiene entrenador. ¿Cuál es su metodología de entrenamiento?

— Efectivamente, no tengo entrenador propio. Durante la semana entreno en piscina con dos grupos diferentes de “masters”, que tienen tres preparadores diferentes, y con entrenos que no están adaptados a la larga distancia para nada - de hecho soy el único nadador de los dos grupos que acomete este tipo de retos. Por eso, los fines de semana me marco travesías o entrenos más largos en playa para poder incrementar el metraje y la resistencia. También hago carrera a pie, para aumentar capacidad aeróbica.

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— ¿Cómo lo compagina con su trabajo en el sector financiero?

— Trabajar en banca de inversión en Nueva York no es fácil, sólo los mejores llegan aquí, y se exige mucho de ti. Por eso intento “quitarme de encima” los entrenos de natación a las 6 de la mañana, y dedicar el resto del día a mis exigencias profesionales. Los viajes son una dificultad añadida, y he venido usando todas mis vacaciones para poder realizar mis travesías.

— ¿Traje y corbata o neopreno y bañador?

— Nunca uso neopreno en mis travesías, algunas veces por exigencia de la organización (como el Canal de la Mancha o la Antártida), y otras por mantener la pureza del deporte. Y entre traje y corbata o bañador... me quedo con el bañador.

El reto en la Antártida de Diego López

— ¿Siempre le acompaña la bandera de las islas?

— Siempre. Pese a haber desarrollado una carrera profesional internacional y a residir en Nueva York, soy un canario orgullosísimo de sus raíces, que nunca será capaz de decir “bus” o “vosotros” (jaja). Siempre llevo las banderas española y canaria en mis travesías.

— ¿Para cuándo un reto en el archipiélago?

— Siempre quise hacer la Travesía de la Bocaina entre Lanzarote y Fuerteventura, pero no es mi formato favorito (neopreno, grupo fijo de velocidad). Si encontrara el apoyo necesario, quizá me planteara algún otro reto como el Tenerife-Gran Canaria o el Fuerteventura-Marruecos (inédito) en un futuro.

El reto en la Antártida de Diego López

— ¿Cuenta con el apoyo de algún patrocinador o institución pública?

— Me gustaría enfatizar que no cuento con ningún tipo de patrocinio, y que estoy aún abierto a cualquier colaboración, sobre todo de cara al nado de la Antártida, que acarrea importantes costes, pero que tendrá mucha publicidad al suponer dos records del mundo (el mío personal, y el de la primera competición en el continente). Es una verdadera pena que haya intentado tocar la puerta de instituciones canarias, tanto públicas como privadas, y siempre me las haya encontrado cerradas.