5 mitos que no debes creerte sobre la gota fría

19/10/2018

Ni es sinónimo de lluvias torrenciales ni es exclusivo en otoño: desmontamos los mitos asociados a la DANA

La responsable de las DANAs es, como su nombre indica, una depresión o borrasca aislada en capas más altas de la atmósfera que tiene lugar cuando la corriente en chorro polar que se mueve de oeste a este sufre ondulaciones y curvaturas que aíslan una parte de esta circulación.

También se le conoce como gota fría, aunque no es cierto todo lo que se dice sobre este término, y es que existen algunos mitos sobre el fenómeno conocido popularmente en nuestra zona como gota fría.

Mitos asociados a la gota fría

–No es sinónimo de lluvias torrenciales y catastróficas. Se trata de un simple embolsamiento de aire frío en capas medias-altas de la atmósfera. Pese a que algunos medios de comunicación se refieren a la gota fría como algo catastrófico, no tiene por qué ser así.

Una DANA o gota fría es una depresión o borrasca aislada en capas más altas de la atmósfera

–No es un fenómeno exclusivo del otoño. Pueden originarse en cualquier época del año, pero especialmente a finales de invierno, primavera y en otoño, cuando la atmósfera se muestra más dinámica.

–No solo ocurren en el Mediterráneo. Aunque son especialmente frecuentes en la costa mediterránea como la Comunidad Valenciana, pueden tener lugar en más lugares de la península.

–Las lluvias y tormentas intensas no quedan restringidas a situaciones de gota fría. En ocasiones los medios de comunicación achacan a la gota fría a cualquier tormenta o chubasco fuerte. Sin embargo, se pueden registrar lluvias intensas que no tienen su origen en la presencia de una gota fría.

–No es lo mismo que gota cálida. Esta última se trata de trombas de agua muy localizadas, en las que no hay aparato eléctrico, y su génesis no tiene nada que ver con la presencia de un embolsamiento de aire frío en altura.