Webs nupciales: una forma novedosa para comunicarse con los invitados

28/11/2019

El siglo XXI ha entrado de lleno en el mundo de las bodas y el ámbito digital ha sido uno de los grandes protagonistas.

Era cuestión de tiempo que, en un mundo cada vez más digitalizado, las bodas también contaran con su propio espacio web en el que compartir noticias relativas al enlace, fotografías o buenos deseos para los contrayentes.

Para los que aún no saben de qué va este tema, básicamente se trata de que los novios realizan una página web específica para su enlace en la que aportan información útil para los invitados, como puede ser, además de la fecha, el lugar o la hora, otros más prácticos como la salida de las guaguas, alojamientos cercanos, peluquerías, etc.

Los novios pueden aprovechar la página web para crear también una lista de posibles regalos

Además de todo esto, también es muy común que estos espacios sirvan para conocer la historia más personal de los prometidos como puede ser cómo se conocieron, cómo fue la decisión de casarse, cuál será el viaje de novios o cómo llevan los preparativos.

DETALLES MUY ÚTILES. La página web es una buena forma de recopilar toda la información sobre la boda y también, por ejemplo, de darle la oportunidad a los invitados de que confirmen sus asistencia para poder ir organizando las mesas y los asientos.

Pero, también, en los últimos años se han convertido en una buena plataforma para realizar la lista de regalos. En este sentido, gracias a la web, los novios pueden tener enlazados productos que necesiten y que, aprovechen para que los invitados se los puedan adquirir en un solo paso. También, la página web puede ser una manera más elegante y menos directa de dar el número de cuenta bancaria a los invitados, sin necesidad de imprimirlo en una invitación y que los invitados se sientan obligados a nada.

En definitiva, estas nuevas plataformas acercan un poco más las bodas a las tecnologías del siglo XXI aunque en determinados aspectos, como son las invitaciones, muchos sigan prefiriendo recurrir a las tarjetas tradicionales enviadas por correo postal en mano a todos los invitados.