Cristina Pedroche, presentadora de 'Love Island'. / r. c.

Cristina Pedroche, presentadora de TV «Creo en el amor a primera vista»

La comunicadora se pone al frente de la segunda edición de 'Love Island' en Neox y regresa a Canarias para emparejar a solteros

J. MORENO Madrid

Un año más se traslada a Canarias para ayudar a otros a encontrar pareja. Cristina Pedroche (Madrid, 33 años) vuelve a ponerse al frente de de 'Love Island', el formato diario que la cadena Neox que estrena este domingo a las 21:00 horas su segunda edición. El programa reunirá de nuevo en una villa a un grupo de isleños solteros dispuestos a encontrar el amor. Se trata de una adaptación de un concurso británico en el que el único requisito para no ser eliminados es que los participantes siempre estén emparejados. Un 'dating show' al que Pedroche se presentaría si estuviera soltera: «Son como unas vacaciones en la tele», dice la colaboradora de 'Zapeando', que lleva casada siete años con el cocinero Dabid Muñoz.

–¿Cuáles han sido sus impresionas al regresar a Canarias?

–Tengo muchísimas ganas de empezar la segunda temporada. Este segundo año voy con más ganas, porque ya conozco el formato y hay muchas novedades que todavía no se conocen, de modo que voy con más ganas aún. Los isleños que entran ahora ya conocen el formato y han visto el programa, pero aún así tenemos que sorprenderles, hacer cosas distintas y cambiar la mecánica para pillarles por sorpresa. Y también vamos a sorprender a los espectadores. El año pasado también tenía muchas ganas de empezar, porque no sabía a lo que me enfrentaba, pero en esta segunda temporada ya sé que me lo voy a pasar increíble. Que voy a disfrutar.

–¿Ha notado que los nuevos participantes van con la lección aprendida de la primera edición?

–Imagino que sí. No he participado en el 'casting' y todavía no he estado en persona con ellos. Pero entiendo que si entras en un formato como este, con una temporada anterior, te lo has visto y sabes de qué va. Ojo, que puede que nos sorprenda la gente, que no hayan visto antes el programa y acudan a 'Love Island' a sorprenderse de nuevo. Pero insisto en que todo va a cambiar y no va a ser parecido a la primera edición.

–¿Le dejan los responsables del programa aportar sus propias ideas al formato?

–En el fondo, el formato ya existe y lo hemos traído a España. Soy una parte importante del programa. Propongo cosas todo el rato e intento sorprender al espectador. Yo no me callo, pero 'Love Island' es lo que es. Las pruebas ya están previstas. Es un formato que tiene un trabajazo brutal, porque lo que se graba el domingo se emite el lunes. Soy parte del programa, porque también yo lo consumo.

–¿Cómo hace para mantener una relación de distancia con los concursantes?

–Me cuesta mucho. Muchísimo. Cuando abro la puerta de la casa, digo: 'no hables, si sabes que no se va a grabar'. Yo soy transparente y se me notan las cosas. Intento ser lo más neutra posible, pero me cuesta porque son gente maravillosa. El año pasado eran perfiles súper normales, personas que podrían ser mis amigos perfectamente. De hecho, a través de las redes sociales nos seguimos y nos vemos.

Más ganas

–¿Qué cosas cree que ha mejorado presentando esta segunda edición?

–A lo mejor suena mal, pero es que yo creo que lo hice muy bien en la primera. Me lo pasé increíble. Me aportó muchas cosas. Hay muchas entradillas en las que estoy yo sola y en las que estudio un guion, actuando más, y me vi muy bien. La verdad. Este año voy con más ganas, porque creo que lo voy hacer mejor.

–¿Cree que existe el amor para toda la vida?

–¿El amor existe para toda la vida? Sí, o no. Y no pasa nada. Lo importante es el amor propio. El amor de la pareja está muy bien y puede ser para toda la vida, o no. Tampoco es algo que marque la felicidad de una persona. Decir que si tengo esta pareja para siempre ya voy a ser más feliz que si tengo dos parejas o hijos… La felicidad hay que buscarla en uno mismo, y luego intentar darle como un barniz más bonito con personas que nos puedan aportar cosas positivas. En 'Love Island', que las parejas sigan un año después, significa que el formato funciona. Además de ser un 'dating' o un concurso, el objetivo del programa es llegar al final con pareja. Pero si de repente se enamoran, y un año después siguen juntos, es algo muy guay. Yo creo en el amor a primera vista y en el que dura para siempre.

–Si estuviera soltera, ¿le gustaría encontrar el amor a través de este formato?

–Si tuviera veinte años, claro que me hubiese apuntado a 'Love Island'. Me parece un planazo. Son como unas vacaciones en la televisión. Es un formato increíble y blanco, en el que no dejamos mal a nadie y no vamos a hacer daño. Los participantes son jóvenes que se lo quieren pasar bien, buscar el amor y ya está. Si lo encuentran, pues perfecto. Miel sobre hojuelas.

–A veces se critica a estos formatos por seleccionar a concursantes normativos. ¿Cómo lleva estas opiniones?

–No leo mucho las críticas en general. Me gustan las que son constructivas. Si es algo que me está diciendo cómo ser mejor, sí. Y, sobre todo, si viene de alguien con un poco de validez. Pero esto de criticar por criticar y que viene de la típica persona que tiene un huevo de avatar en redes sociales… Pues no me importa su opinión, la verdad, dicho con todo el respeto. Este un formato de gente joven que se lo pasa bien. A nadie le decimos cómo se tiene que vestir, ni si se tiene que maquillar, si se debe poner un tacón, ni la longitud del bañador ni nada de nada. Están en Canarias y al sol. No hay que conceder mayor importancia a unas críticas que no tienen fundamento. Me parece una tontería.