Gerard Piqué y Shakira.

Shakira y Piqué confirman su separación

Ponen fin a doce años de relación y reclaman respeto a su privacidad «por el bienestar de nuestros niños»

Daniel Roldán
DANIEL ROLDÁN Madrid

La bomba estalló el pasado miércoles. Una de las parejas más mediáticas del deporte y el mundo del espectáculo estaba en crisis. Su relación hacía aguas. Solo faltaba que Gerard Piqué y Shakira dieran carácter oficial a todo lo que se estaba comentando. Ambos lo hicieron este sábado en un comunicado de 26 palabras: «Lamentamos confirmar que nos estamos separando. Por el bienestar de nuestros niños, que son nuestra máxima prioridad, pedimos respeto a la privacidad. Gracias por su comprensión». Un escueto texto que daba el punto final a doce años de relación y que cerraba unas semanas tumultuosas para la pareja, que se conoció antes del Mundial de Sudáfrica en 2010.

Fue en Madrid, unos días antes de que la selección viajará al país africano. Piqué le aseguró a Shakira que se volverían a ver en la final, donde la artista colombiana iba a interpretar su ya famoso 'Waka waka'. Él tenía entonces 23 años; ella, 33, y compartían fecha de nacimiento (2 de febrero). Comenzaron a salir poco después, aunque no fue hasta marzo de 2011 cuando la artista colombiana presentaba en las redes sociales a su «sol». Casi dos años más tarde, el 22 de enero de 2013, nacía su primer hijo, Milan; y también en enero de 2015, en este caso el 29, venía al mundo Sasha. Ambos en Barcelona.

Durante todo estos años, se les preguntaba a Shakira y a Piqué sobre una posible boda. Ellos siempre la negaron. Afirmaban que no eran una pareja «al uso». Más explícito fue el futbolista en una entrevista con su excompañero en el Manchester United, Gary Neville, hace unos meses. «Me gusta cómo estamos ahora, cómo funcionamos como pareja y no sentimos la necesidad de estar casados», afirmaba entonces Piqué. A la par que surgían estos comentarios sobre la boda, aparecían los rumores sobre diferentes crisis que ellos desmentían con apariciones conjuntas en las redes sociales.

Sin embargo, estas se fueron difuminando con el tiempo. La última imagen de la pareja data del día de los enamorados y la publicó Shakira. Un mes más tarde, el 13 de marzo, la cantante felicitaba a la ahora su expareja por cumplir 600 partidos como blaugrana. «Estás hecho de un material que solo Dios conoce y para mí eres el mejor ejemplo de lucha, perseverancia y sinceridad para nuestros hijos. Estos años contigo me he dado cuenta que viniste a este mundo a cambiar los paradigmas», escribía en una época, en la que según algunas informaciones, ya estarían viviendo una crisis profunda. El miércoles pasado, Laura Fa y Lorena Vázquez, de 'El Periódico de Cataluña' aseguraban que Shakira «había pillado a Piqué con otra», que el futbolista estaba exprimiendo al máximo la noche barcelonesa con otros compañeros de la primera plantilla y que en numerosas ocasiones dormía en su piso de soltero de la calle Montaner.

Una situación que provocó, en principio, que Shakira tuviera que ser trasladada hace una semana en ambulancia a una clínica barcelonesa por un ataque de ansiedad. Hecho que la artista negó este sábado tajantemente. Sí fue a un centro médico, pero para acompañar a su padre que se había caído.

Arabia y Hacienda

El avance público de la crisis de la pareja fue el último capítulo de unas semanas convulsas. El jueves 26 de mayo, justo un día después de que Shakira deslumbrara el Festival de Cannes durante la presentación de la película 'Elvis', la Audiencia Provincial de Barcelona le acercaba un poco más al banquillo de los acusados por fraude fiscal. Rechazó el recurso de amparo de su defensa contra el procedimiento por fraude fiscal de 13,3 millones. El tribunal avaló la instrucción del juzgado de Esplugues de Llobregat y ratifica la propuesta del magistrado para juzgar a la artista por seis delitos contra la Hacienda Pública: tres del impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) y otros tres sobre el Impuesto sobre el Patrimonio. Considera que fue residente habitual en España entre 2012 y 2014. La defensa sostiene que era residente en Bahamas y que no pasó 183 días en España.

Por su parte, Piqué estuvo en el ojo del huracán tras publicarse unos audios y whatsapp con el presidente de la Federación Española de Fútbol, Luis Rubiales, en el que se confirmaba que su empresa Kosmos había cobrado 24 millones de comisiones por intermediar para llevar la Supercopa de España a Arabia Saudí durante seis temporadas. Piqué defendió a capa y espada que no había conflicto de intereses y que la cantidad que se llevó su empresa es normal en estos negocios.