Victoria Federica, en una fiesta de una prestigiosa marca de champán, en el Teatro Real de Madrid. / ep

Los segundos nietos del rey emérito Juan Carlos pasan a la primera línea

Victoria Federica, Pablo Nicolás y Sofía se han convertido en protagonistas en los últimos meses

JOAQUINA DUEÑAS Madrid

Hasta ahora eran Froilán y su prima Leonor quienes copaban los titulares de prensa. Él, por sus amoríos y fiestas con salidas de tono, y ella, por su labor institucional como heredera al trono español. Actualmente, ellos siguen siendo protagonistas indiscutibles, sin embargo, durante este año, los segundos nietos del rey emérito Juan Carlos han ganado enteros: Victoria Federica Marichalar, Pablo Nicolás Urdangarín y Sofía de Borbón han conseguido su hacerse hueco en la crónica social por méritos propios.

Victoria Federica ha sido la sorpresa de la temporada. Llevaba meses apuntando maneras en las redes sociales y aparecían las primeras crónicas sobre su intención de convertirse en influencer aunque no terminaba de despuntar. Sin embargo, su aparición estelar en los premios Elle Style Awards con un estilizado vestido azul pavo de terciopelo y una gran abertura lateral marcó un antes y un después en sus apariciones públicas. Desde entonces la hemos visto en otras ocasiones junto a su novio, Jorge Bárcenas, en numerosas fiestas en las que ella intervenía como una influencer más. Victoria Federica se ha convertido en una imprescindible de cualquier evento de postín que se precie.

La hija de Jaime de Marichalar parece seguir los pasos de su padre, muy amante de la moda, y no ha faltado a la Paris Fashion Week. Las claves de su nueva imagen, ojos mucho más marcados, cabello recogido y diseños que potencian su figura.

Su primo Pablo Nicolás, el segundo hijo de Cristina de Borbón e Iñaki Urdangarín, también es cada día más popular. Su último vídeo viral, el que ha protagonizado mientras esperaba el metro en Barcelona. Tres jóvenes se pusieron a grabar un Tik Tok en la estación de Diagonal cuando desde el otro andén dos chicos se incorporaron al baile de forma espontánea. Para su sorpresa, uno de ellos era el sobrino del rey Felipe que se caracteriza por ser abierto, espontáneo y divertido.

Pablo Urdangarín ha heredado el amor de su padre por el deporte y desde el pasado verano entrena en el equipo de Balonmano del Barça, donde ya estuvo en las categorías inferiores cuando siendo niño vivía en la ciudad condal con su familia. Aunque no es conocido por acudir habitualmente a fiestas y no suele estar cómodo ante las cámaras de los paparazzi, como cualquier joven de su edad (cumplió 20 años el pasado 6 de diciembre), no tiene los mismos reparos con las redes sociales y su perfil de Tik Tok tiene más de 16.000 seguidores. Apariciones como las de la semana pasada lo ponen especialmente de actualidad.

En el caso de la infanta Sofía, su salto a la primera línea ha llegado a partir de la marcha de su hermana a estudiar a un internado en Gales. Aunque su perfil más espontáneo y su franca sonrisa han hecho que se gane el afecto de muchos, la princesa Leonor copaba los titulares como heredera y protagonista de los actos oficiales. Sin embargo, el pasado 12 de octubre aparecía por primera vez en un acto oficial sin su hermana y se convertía en objeto de todas las miradas.

Tras saludar a las autoridades se dirigía al paco real donde seguía el desfile militar a la derecha de su padre, el rey Felipe. Todo habría quedado en una crónica más si no hubiese sido por el especial protagonismo que le proporcionó el análisis de Carmen Lomana. La comentarista no dudaba en criticar el estilismo de la joven haciendo referencia a su cabello suelto como «melena a lo Pantoja». Aunque su declaración más polémica fue la que hacía referencia a sus piernas: «No hubiera enseñado tanto muslo. Tiene unas piernas que no ha salido a su madre, ha salido a la otra parte, las tiene un poco gordas». Unas palabras que escandalizaron a muchos y que desataron una ola a favor de la hija menor de los reyes de las que después se desdijo y tuvo que pedir perdón.

Por un motivo o por otro, estos segundos hijos han conseguido hacerse un hueco en la crónica social, cada uno de ellos con un perfil completamente distinto.