Una imagen promocional de la red que da la bienvenida a los nuevos usuarios. / C7

Claves para entender Mastodon, la nueva red social

La ola de despidos, la inseguridad para los anunciantes o la falta de filtro en los contenidos provocan un trasvase de usuarios | Descubre las diferencias entre ambas redes

Ingrid Ortiz Viera
INGRID ORTIZ VIERA Las Palmas de Gran Canaria

Elon Musk ha entrado en Twitter como un elefante en una cacharrería y en apenas medio año se ha ganado la animadversión de un gran número de empleados, personajes públicos, empresas y de la comunidad de internet. Por otro lado, también parece justicia poética que sea precisamente «un paquidermo» la opción más atractiva para quienes han decidido abandonar la plataforma.

Se trata de Mastodon, una red social a medias entre Twitter y Facebook, de uso gratuito y libre de anuncios, lanzada al mercado en 2016 por Eugen Rochko. Su funcionamiento también se basa en el microblogging o la publicación de textos cortos, aunque resulta mucho menos intuitiva. La diferencia es que no hay un único tablón abierto a toda la red sino que se organizan en espacios, llamados 'instancias' (similares a los grupos de Facebook), con unas reglas propias.

Entre sus ventajas también están sus servidores libres y descentralizados, y al ser de código abierto, se democratiza el poder entre los usuarios, quienes pueden gestionar su propia 'instancia' y moderar los contenidos de esa comunidad.

Y es que la delgada línea entre la libertad de expresión y permitir discursos que incitan al odio a menudo se difumina en la red. En este sentido Musk, con un amplio historial de opiniones polémicas, opta por no intervenir en absoluto y dejar la puerta abierta a la xenofobia, las noticias falsas, el machismo o el racismo sin consecuencias.

De hecho, la restauración de la cuenta de Donald Trump este último fin de semana ha sido toda una declaración de intenciones. El exlíder estadounidense había sido vetado de la plataforma después de relacionar algunas de sus manifestaciones con el asalto al Capitolio en enero de este año y ha bastado una encuesta en Twitter para devolvérsela. El recuento fue de 15 millones de votos: 51,8% a favor y 48,2% en contra.

Twitter

Servidor cerrado. Es la empresa quien ofrece soporte técnico y actualizaciones Centralizado. La gestión de los datos pasa por un servidor central . Opciones de pago. Musk planea incrementar los beneficios de la plataforma con pagos por verificar las cuentas . Usuarios. 655.000 usuarios activos

Mastodon

Servidores libres y código abierto. Cualquiera puede acceder, modificar y utilizar su código fuente. Descentralizado. La gestión de los datos está en manos de cada usuario. Gratuito. Por el momento, la plataforma se financia a tavés de crowdfunding. Usuarios. 230.000 usuarios activos

Otra de las diferencias entre ambas redes reside el su modelo de financiación. Mientras que Mastodon funciona por medio del crowfunding, Musk traza un plan para capitalizar la compañía a través del pago para verificar cuentas. Una idea que no solo ha levantado ampollas entre personalidades de renombre como Stephen King sino que también podría frenar la inversión publicitaria.

En general, la inseguridad de las comunidades en la red en esta nueva era es creciente y pese a que el trasvase entre ambas redes no es masivo, los números de Mastodon sí están creciendo: sus descargas diarias han pasado de 3.400 a 230.000 usuarios entre finales de octubre y principios de noviembre, según datos de Apptopia.

La pregunta ahora no es si Twitter está muriendo, algo que planteó el propio Elon Musk antes de pagar 44.000 millones de dólares por la red social, un precio muy por encima de su valor. Más bien, la cuestión es si será capaz de levantar vuelo o se están poniendo clavos en su ataúd.