. Aunque se hizo oficial esta semana, fue en la isla griega de Ítaca, hace ya días, cuando Felipe de Grecia le pidió matrimonio a Nina. Ella, en sus redes sociales, colgó esta foto con un «te amo hoy, te amaré mañana y siempre. Nos haces más felices, mejores y fuertes. Espero pasar el resto de nuestras vidas juntos». / Instagram

Nina Flohr, una princesa de altos vuelos

Felipe de Grecia, el hijo menor de los reyes Constantino y Ana María, anuncia boda con la heredera de una de las grandes fortunas suiza

S. RODRÍGUEZ

No han salido de una y ya están metidos en otra. Los reyes Constantino y Ana María de Grecia no tienen reino, pero sí corona. Y cinco hijos. Tres de ellos, los mayores, Alexia, Pablo y Nicolás, llevan años casados. Décadas. Felizmente casados, a juzgar por las fotos que cuelgan en redes sociales. En noviembre 2018, la cuarta hija, Teodora, la artista de la familia, anunció su compromiso matrimonial con el abogado norteamericano Matthew Kumar. Boda en la primavera de 2019, se dijo en un principio;_no, en mayo de 2020. Y ahí sigue, a la espera, compuesta, con novio y sin fecha para el enlace por culpa del coronavirus. Eso sí, a finales de mayo celebró su 'no-boda' y dio una primicia: el enlace será en Grecia. Cuando se pueda. Mientras, continúa dando pasitos cortos en su carrera como actriz, con Teodora Greece –muy original no es, la verdad– como nombre artístico.

Es improbable que compartan día, sí escenario, pero lo que ya ha conseguido su hermano Felipe es eclipsar en cierto modo la boda de Teodora. El benjamín de la familia, de 34 años, se ha decidido a dar el paso, hincar la rodilla y pedir a Nina Flohr en matrimonio. Ella, una chica de altos vuelos, y no en el sentido figurado, dijo inmediatamente sí. Eso ocurrió hace ya unas semanas, en la isla griega de Ítaca, pero el anuncio oficial de su compromiso acaba de producirse esta semana. Se casan. Lo que no se sabe es cuándo ni dónde. «Los detalles de su boda se darán a conocer a su debido tiempo», dice textualmente el comunicado emitido por la oficina de prensa de la Casa Real griega.

Pero, eso sí, que nadie dude que será una boda de postín, que el padre de la novia echará el resto. Porque quiere y porque puede. Nina es la heredera de una de las mayores fortunas de Suiza, la única hija de Thomas y Katharina Flohr. Según la revista Forbes, al padre se le estima una fortuna de más de 1.900 millones de euros. Thomas Flohr es el dueño de la empresa de vuelos privados VistaJet, que fundó en 2004. Dispone de una flota de más de setenta aviones y, según se ha publicado, pasa media vida sobrevolando el planeta.

Que no les falte de nada

A Nina le sucede otro tanto de lo mismo. La futura princesa griega, de 33 años, trabaja con su padre, como creativa de VistaJet. Es la encargada de que quienes alquilen los aviones no les falte de nada, que, ya que desembolsan un dineral, se sientan rodeados de grandes lujos. Y_de lujo sabe, y mucho, su madre Katharina, durante años directora general y creativa de Fabergé. La prometida del príncipe Felipe de Grecia reparte su tiempo entre Londres –donde se conoció la pareja y probablemente fijen su residencia–, Saint Moritz –donde su padre posee una gran mansión de más de 3.000 metros cuadrados–, Nueva York y Mozambique. Allí es donde Nina ha decidido echar raíces y ha levantado un ecoresort que confía en poder abrir a finales de este año o principios del próximo.

Es ella, sin duda, la mejor imagen de la compañía de jets privados. Y_ahora, con su entrada en la realeza, aún más. Su Instagram está repleto de instantáneas en distintos rincones del mundo y siempre, siempre, invita a que la gente vuele, aunque sea en vuelo comercial. A buen seguro que Nina, con estos antecedentes, hace buenas migas con su cuñada Marie Chantal. No hay que olvidar que el padre de la mujer del príncipe Pablo es el magnate norteamericano de los Duty Free que todos hemos visitado alguna vez en los aeropuertos.

El príncipe Felipe de Grecia, a quien no se le conoce oficio, estudió Relaciones Internacionales en la Universidad de Georgetown, la misma por la que en su día también pasaron su hermano Pablo y su primo el rey Felipe VI. Eso sí, es asiduo a actos institucinales y sociales, en representación de la Familia Real griega.

Nació en Londres, como su hermana Teodora, después de que sus padres se asentaran definitivamente en la capital británica. Alexia lo hizo en Corfú, Pablo en Atenas y Nicolás en Roma. Y su bautizo en 1986 fue un acontecimiento social en Londres, debido a que sus padrinos fueron don Juan Carlos, Felipe de Edimburgo, Lady Di y la infanta Elena. Y_es que la Casa Real griega está emparentada con un buen número de familias reales europeas. Los cinco hijos de Constantino y Ana María tienen sangre azul por los cuatro costados. Son sobrinos de los reyes eméritos don Juan Carlos y doña Sofía, quien es hermana de Constantino, y también de la reina de Dinamarca, Margarita, hermana de la reina Ana María de Grecia. Asimismo, Felipe, como sus hermanos, son tataranietos del último káiser alemán y descendiente de la reina Victoria de Inglaterra. Con su enlace matrimonial, Nina se convertirá en princesa consorte de Grecia y Dinamarca. Y Felipe, en el marido de una de las herederas más ricas del mundo.