Marta Moreno. / Cober Servicios Audiovisuales

Marta Moreno: «Esto ha supuesto un reto enorme»

La subdirectora de Protección Civil y Emergencias del Gobierno de Canarias, Marta Moreno, revela cómo ha sido vivir en primera línea la crisis volcánica de La Palma

Rafael Falcón
RAFAEL FALCÓN Las Palmas de Gran Canaria

Canarias lleva una racha negativa de catástrofes naturales. Los incendios de Gran Canaria, el interfaz urbano de El Paso (La Palma) y el volcán palmero de Cumbre Vieja han movilizado a los responsables de seguridad de la Comunidad Autónoma y ha supuesto un aprendizaje enorme para futuras actuaciones. Marta Moreno, ingeniera de montes, ha vivido en primera línea todos estos acontecimientos. Primero en el Cabildo de Gran Canaria al frente de la extinción de los incendios dentro del servicio de Medio Ambiente y ahora como subdirectora de Protección Civil y Emergencias del Gobierno de Canarias.

No es fácil gestionar estas situaciones y poder abstraerse de ellas, combinado lo profesional con lo personal. Marta Moreno tiene el inestimable apoyo y confianza, como ella recalca, de Julio Pérez, consejero de Administraciones Públicas, Justicia y Seguridad del Gobierno de Canarias, y Gustavo Armas, director general de Seguridad y Emergencias. Sigue a pie de obra en La Palma, al frente del Puesto de Mando Avanzado junto a Montserrat Román, coordinando y dirigiendo aún varios aspectos que hay que seguir evaluando de cerca en el volcán de Cumbre Vieja, como la emisión de gases del volcán en varias localidades, que pueden afectar a la población.

«No deja de sorprenderme la entrega de la gente», así puede definir Marta Moreno lo vivido estos meses en La Palma, una experiencia que siempre será recordada. «Durante todo el proceso la gente estuvo dispuesta a echar horas, todo el mundo arrimó el hombro con una entrega encomiable. La entrega de todos los miembros que componían el dispositivo de emergencia, junto a los voluntarios de las agrupaciones de Protección Civil y Cruz Roja e infinidad de anónimos, los refuerzos llegados de la Península, así como los bomberos de los distintos consorcios y los bomberos de Fuerteventura, en un despliegue sin precedentes, se volcaron en la emergencia demostrando que todos eran necesarios, algo que me conmueve. En una sociedad como la actual en la que el egoísmo y el materialismo predomina, poder ver el esfuerzo de tantas personas e instituciones para aportar su granito de arena es conmovedor», destaca.

«Admiro la entrefa de la gente en un despliegue sin precedentes»

Paseamos por el parque Doramas de Las Palmas de Gran Canaria y dialogamos con Marta Moreno, en uno de esos días en los que se encuentra en su isla natal. Su vida ha estado ligada durante los últimos meses, y sigue estando ligada, a la isla de La Palma, algo complicado de combinar a nivel familiar, ya que Marta Moreno tiene dos criaturas, de 12 y 10 años respectivamente, y como ella dice «todo este proceso con el volcán de Cumbre Vieja ha supuesto un importante reto familiar».

Mucho tiempo en La Palma y poco en Gran Canaria, pero cada vez que estaba en casa aprovechaba al máximo para estar con sus pequeños. De las múltiples reflexiones que Marta Moreno ha realizado de esta emergencia, pone énfasis en «que se nos había olvidado la percepción de que vivimos en territorio volcánico y que esto podría suceder. Es una zona activa como se ha demostrado con el San Juan y el Teneguía durante los últimos años, y ahora con la erupción de Cumbre Vieja. La mitad sur de La Palma y El Hierro son zonas con actividad sísmica y hay que tenerlo en cuenta». destaca.

De cara al futuro no vaticina nada, pero emite un juicio claro que tiene que ver con el cambio climático. «Habrá más sequía y el riesgo de incendios será más elevado, así como lluvias más torrenciales en los próximos años. Tenemos el reto por delante del aumento de desertización del terreno con futuras lluvias torrenciales que provocarán una pérdida de suelo», afirma.

Episodios complicados

Todo este proceso ha sido un máster constante para todo el equipo de emergencia que ha estado y sigue estando en la evolución del volcán de Cumbre Vieja. Marta Moreno reconoce que «un volcán nunca te avisa con mucha antelación y este nos dio una semana de plazo para prepararnos. Pero la evolución de la emergencia iba cambiando día a día, lo que la hizo mucho más especial y compleja. Había que estar en aviso de manera constante, con nuevas coladas, nuevas bocas eruptivas, etc», añadiendo que hubo alguna que otra noche de máxima preocupación. «Todoque fue un episodio complicado. Se nos avisa muy tarde que una nave agrícola tenía en su interior productos químicos y fertilizantes. Ya no había tiempo material de sacar esos productos y confiamos que esa noche la colada no llegase. Reforzamos el lugar para que no hubiese nadie en un radio de 1.000 metros por una posible deflagración. Tuvimos suerte y al día siguiente, en cinco viajes que se hicieron, se sacaron todos esos productos», relata.

El vaciado de las gasolineras también fue un asunto complicado, pero en todos estos meses Marta Moreno no para de recalcar la experiencia y el reto que ha supuesto para todo el equipo de emergencia.

«Se ha aprendido muchísimo durante estos meses. El volcán ha afectado a muchísima población, se han tenido que realizar muchas evacuaciones por la calidad del aire y los gases emitidos, ha sido una de las erupciones más largas y todo esto conjugado lo ha hecho muy duro», reconoce esta mujer con una enorme responsabilidad en sus espaldas pero que afronta estos acontecimientos con pausa, tranquilidad y profesionalidad.

A sus 48 años de edad, esta ingeniera de montes especializada en la dirección y gestión de espacios naturales asumió el reto de llevar la subdirección de Protección Civil y Emergencias del Gobierno de Canarias. Se encuentra en comisión de servicio, ya que ella pertenece a la consejería de Medio Ambiente del Cabildo de Gran Canaria, en una de las fotos de la izquierda que ilustran este reportaje la podemos ver saludando al rey Felipe VI. Allí afrontó los últimos incendios de la isla, en una actuación que también marcó un antes y después por la dimensión de los mismos, sobre todo el último. También aquella experiencia sirvió para futuras actuaciones, pero la emergencia del volcán Cumbre Vieja ha superado todas las expectativas y ha puesto sobre la mesa la coordinación y el engranaje de todas las administraciones.

Una nueva etapa

El volcán lleva días apagado y la erupción se dio por finalizada, pero aún hay mucho trabajo por delante. Desde el Puesto de Mando Avanzado se está vigilando sobremanera «los gases que pueden estar moviéndose por el subsuelo. Estos gases pueden aparecer en fosas sépticas, garajes, trasteros, etc. Estamos en una nueva fase para determinar las zonas con afección de gases, con mediciones constantes y sectorizando el terreno. El control está siendo exhaustivo y poco a poco se está permitiendo el acceso de personas a distintas zonas, pero hay otras localizaciones que aún tienen un riesgo grande de emisión de gases, ya que éstas pueden incluso colarse en las canalizaciones de luz o a nivel por encima del rasante y hay que ser precavidos porque estamos hablando de letalidad», recalca.

Han sido meses intensos, de un trabajo arduo en el que se le han dedicado muchísimas horas, en un esfuerzo ímprobo en el que todos han aunado esfuerzos con un fin común. Ahora se ha iniciado la reconstrucción de La Palma, con los matices antes indicados de los problemas que aún a día de hoy sigue provocando el volcán de Cumbre Vieja.

Al margen de su frenética actividad diaria que la ha tenido y la tiene con la mente puesta en la isla de La Palma con la esperanza de que la emergencia finalice en su totalidad, Marta Moreno se refugia en su familia. La naturaleza es su medio de vida y el hábitat donde se siente más a gusto. Su marido es «forestal, por lo que compartimos las mismas aficiones» Les encanta disfrutar del risco de Chirimique, en la zona de Tejeda, un lugar ideal para olvidarse del mundanal ruido. Chirimique está situado a unos 1.549 metros de altitud frente a la montaña del Aserrador, donde se encuentra un singular espacio doméstico de un poblado troglodita. La ocupación de estas cavidades naturales por parte de los aborígenes, según algunas fuentes, guarda relación con la antigua trashumancia que realizaban por su actividad pastoril, pues, cuando llegaba la época estival, trasladaban a estos lugares sus ganados para el aprovechamiento de los pastos cumbreros. Una zona que le encanta a Marta Moreno y a su marido, así como la parte Sur de la isla de Gran Canaria para ir de senderismo, con Güigüi «sin gente» como la guinda al pastel.

«Este proceso también ha supuesto un desafío a nivel familiar»

Marta Moreno reconoce que en casa tiene a un extraordinario chef, por lo que no le hace falta ocuparse mucho de las labores en la cocina. En ese desafío familiar que también ha supuesto el volcán de Cumbre Vieja, la organización y la implicación de todos también ha sido importante.

Prudente, reflexiva, apasionada de su trabajo y sin ningún afán de protagonismo. Le gusta trabajar en la sombra y pone en valor la labor de equipo, así como la implicación de todos en casos tan extremos como los vividos. Está al margen del foco mediático, pero su labor es esencial para que la seguridad de todos esté en buenas manos en episodios tan duros como incendios o en la erupción de un volcán.

Sueña «con que a mis hijos les vaya bien en la vida», reconoce que no tiene ni tiempo de ver la televisión y que cuando puede disponer de algo de respiro ve alguna película, y guarda en su retina muchísimas historias personales en La Palma de gente que lo perdió todo pero que cada día estaba al pie del cañón para echar una mano y colaborar con el dispositivo de seguridad.

Nunca piensa que una catástrofe natural pueda llegar y asumirlo supone un reto que se debe ir resolviendo día a día, hora a hora, minuto a minuto con una enorme responsabilidad y profesionalidad, como se ha demostrado en la gestión del volcán de Cumbre Vieja.

Con su chaleco rojo inseparable, analizando al segundo la evolución del volcán con el claro objetivo de preservar la seguridad de todos los ciudadanos de La Palma. Así ha estado y así continúa la grancanaria Marta Moreno, subdirectora de Protección Civil y Emergencias del Gobierno de Canarias.