Lush abandona las redes sociales

La firma de cosmética dejará este jueves de usar Facebook, Instagram, Snapchat, Whatsapp y TikTok hasta que estas plataformas puedan ser un entorno más seguro para quienes las utilizan

G.S.

Lush ya había intentado dejar las redes sociales, pero, como suele ser habitual, se impuso el miedo a quedarse atrás y volvió. Algo que no parece que vaya a pasar de nuevo. La firma de cosmética, a partir de este jueves, dejará de usar Facebook, Instagram, Snapchat, Whatsapp y TikTok hasta que estas plataformas puedan ser un entorno más seguro para quienes las utilizan. Su valiente decisión tiene que ver con la información sobre los daños a los que exponen los algoritmos actuales a las personas más jóvenes, así como la falta de regulaciones legales de ciertas plataformas.

De la misma manera que la evidencia sobre el cambio climático fue ignorada y menospreciada durante décadas, las preocupaciones sobre los graves efectos de las redes sociales apenas son reconocidas. Lush, conocida por ser una creadora de tendencias, ha decidido dar un paso al frente y abordar estos problemas cambiando sus propias prácticas en lugar de esperar hasta que otros se den cuenta de que hay un problema real.

«Como inventor de bombas de baño, dedico todos mis esfuerzos a crear productos que ayuden a desconectar, encontrar la relajación y cuidar de nuestro bienestar. En cambio, las redes sociales ahora están diseñadas para mantener a las personas enganchadas durante el mayor tiempo posible, con algoritmos creados para evitar que desconecten y se relajen, por lo tanto, son todo lo contrario a una bomba de baño y a todos nuestros productos en general», explica Jack Constantine, director digital de Lush. El también inventor de productos incide en que ha pasado su vida «evitando poner ingredientes dañinos en las fórmulas de nuestros productos y ahora no estoy dispuesto a exponer a las personas de la comunidad de Lush a este daño», por lo que tiene que tomar cartas en el asunto.

«Algunas redes sociales están empezando a convertirse en sitios oscuros y peligrosos, en callejones sin salida donde nunca le pediríamos a una persona que se encontrase con Lush en la vida real. Algo tiene que cambiar», ahondan desde la compañía, que espera que las plataformas introduzcan mejores prácticas y políticas sólidas. Pero no pueden seguir esperando. «Sentimos la obligación de tomar nuestras propias medidas para proteger a las personas del daño y la manipulación que puedan experimentar al intentar conectarse con Lush en las redes sociales», apuntan.

Lush, que seguirá trabajando con Twitter y Youtube, apuesta por construir nuevas vías de comunicación con sus seguidores.