Kiko Rivera da un ultimátum a su madre para evitar la ruptura total

El Dj asegura que la tonadillera quiso quitarle a su hermana el apellido

JOAQUINA DUEÑAS

Por si no hubiera sido suficiente la última entrevista de Kiko Rivera publicada en una revista, el Dj ha querido dejar clara su postura en su última aparición televisiva realizada en el programa 'Domingo Deluxe'. Allí, daba un paso más en la guerra abierta contra su madre y ponía fecha límite para la ruptura absoluta: «Tienes 24 horas, mamá», afirmaba. «Te voy a dar la última oportunidad de ponerte en contacto conmigo», sentenciaba.

De no ser así, el artista no dudará en realizar las acciones necesarias para que su madre le rinda cuentas sobre las actividades que ha venido realizando en su nombre mientras él era menor de edad e incluso después, durante los años en los que Kiko Rivera seguía las instrucciones de su progenitora en materia económica. Para empezar, ya ha firmado la revocación de poderes que el Dj le tenía otorgadas a su madre, Isabel Pantoja y a su tío Agustín. De todos modos, el artista reconoció que según le han explicado sus abogados, la mayoría de los errores cometidos por la tonadillera ya habrían prescrito.

Capítulo aparte merece la relación de la familia con la pequeña de la casa. En mayo de 1996 Isabel Pantoja llegaba a España con su hija en brazos. La había adoptado en Perú, en un proceso sobre el que siempre ha sobrevolado la sombra de la duda al producirse durante el gobierno de Alberto Fujimori. La tonadillera, ajena a cualquier rumor, le puso su mismo nombre y apellidos y proyectó siempre una relación familiar idílica. Sin embargo, las últimas revelaciones de Kiko Rivera indican que la pequeña ha sido víctima de desprecios e incluso, de insultos xenófobos. Un trato diferente que la joven ya había denunciado en su día cuando decidió abandonar Cantora, el hogar del clan, y hacer su vida de forma independiente.

La relación era tan complicada que Kiko Rivera llegó a afirmar que su madre le había pedido buscar un abogado para quitar los apellidos a su hermana. «Ha habido momentos en que la trataban como una hija de segunda», aseguraba a la vez que reconocía que su madre le animaba a «ir a por mi hermana a muerte en los platós». Unas humillaciones que la benjamina de la casa intuía pero que ahora ha visto confirmadas. En el programa en el que ella trabaja se mostró profundamente dolida: «Yo tenía siete u ocho años y allí nadie hacía nada, por eso me cuesta empatizar con ellos», afirmó. «Es una situación dolorosa y vergonzosa, sobre todo porque cuenta cosas que yo no sé, feos que se producían a mis espaldas», se lamentaba en una intervención en la que no pudo evitar las lágrimas.

Tras todas estas declaraciones, la imagen de Isabel Pantoja se está viendo muy afectada aunque sigue teniendo seguidores acérrimos que, según denunció el propio Kiko: «me han insultado y han llegado a desear la muerte de mis hijas». Tras todas estas declaraciones el cisma familiar no parece tener vuelta atrás y solo cabe esperar si alguna de las partes decide, finalmente, iniciar acciones legales.