Isabel Pantoja, junto a sus dos hijos, en una gala de 'Supervivientes', hace un año. / R.C.

Isabel Pantoja gana el primer asalto a los Rivera

Un juez dio la razón a la tonadillera, que no está obligada judicialmente a devolver nada a los hijos de Paquirri

SAÚL ORTIZ Madrid

El pasado viernes, la revista 'Hoy Corazón' publicaba, en exclusiva, que Isabel Pantoja había ganado la primera batalla a los Rivera. Una información que desmontaba la que, sin duda, es la gran mentira que la familia Rivera ha sostenido durante las últimas tres décadas. A pesar de que Francisco Rivera ha asegurado reiteradamente que su madre luchó y venció en los tribunales a Isabel Pantoja, lo cierto es que no hay sentencia firme que obligue a la tonadillera a entregar los enseres personales que custodia de Paquirri.

Si bien Carmina Ordoñez interpuso una demanda en el juzgado nº 3 de Sevilla para recuperar objetos de su propiedad, se le denegó la potestad de reclamar lo correspondiente a sus hijos, que iniciaron otro procedimiento en el juzgado nº 1 de Alcobendas, en Madrid. Aunque en el fallo, al que ha tenido acceso este periódico, se reconoce que la propiedad de los bienes corresponde a los hijos del matador, Isabel recurrió al no estar de acuerdo con la argumentación del tribunal. El recurso, estimado en la Audiencia Provincial de Madrid, dejó sin efecto la primera sentencia y liberó a Pantoja de la obligación judicial impuesta.

En declaraciones concedidas a este periódico, el letrado asegura que si bien la información es correcta, cabe precisar que el juez da la razón a Isabel Pantoja porque considera que hay 'litis consorcio'. Joaquín Moeckel incide en que la Audiencia Provincial de Madrid «estima el recurso, pero no entra en el fondo de la cuestión y apercibe a los otros herederos a que participen del procedimiento». Sin embargo, a pesar de que Isabel seguía siendo la custodia de todos los bienes del fallecido, ni siquiera los hijos de Paquirri habrían aceptado personarse en el pleito, imposibilitando, por tanto, la continuidad de la causa y dejando a Pantoja libre de toda responsabilidad judicial.

En las últimas horas la situación en el seno de los Rivera es de máxima tensión. Francisco excusa la vehemencia de los últimos años asegurando desconocer lo que ocurrió tras el recurso de Isabel, argumento que también defienden quienes, durante años, acusaban a la cantante amparados en una sentencia que no tiene validez.

Pocas salidas tienen ahora para recuperar lo que, dicen, les pertenece. Aunque en el documento privado que Isabel Pantoja firmó en 1987, la cantante aceptaba la repartición de los bienes de su marido, judicialmente presagian dificultades para reabrir el caso. Solo las supuestas grabaciones audiovisuales que Kiko Rivera habría hecho de la habitación en la que su madre escondería los enseres de su padre, podrían servir como indicio para una nueva causa. Los hermanos Rivera tendrían que denunciar apropiación indebida y exigir un registro de la finca Cantora para saber si, en efecto, allí descansan los recuerdos de su padre.