Los príncipes Jorge y Carlota, paje y dama en la boda de Enrique y Meghan

17/05/2018

Los hijos de los duques de Cambridge acompañarán a la novia hasta el altar el sábado junto con otros seis niños y niñas ahijados e hijos de amigos de los contrayentes.

Los dos hijos mayores de los duques de Cambridge, el príncipe Jorge, de 4 años, y la princesa Carlota, de 3, ejercerán de paje y dama de honor en la boda de su tío el príncipe Enrique y la estadounidense Meghan Markle, según confirmó ayer el palacio de Kensignton.

La residencia oficial de los hijos del príncipe Carlos anunció que los dos sobrinos del novio acompañarán a la exactriz en su paseo hacia el altar el sábado 19 de mayo en la capilla de San Jorge, en el castillo de Windsor, junto con otros ocho niños y niñas.

Éstos serán los ahijados del príncipe Enrique, Florene van Cutsem, de 3 años; Zaile Warren, de 2, y Jasper Dyer, de 6, y los ahijados de Meghan Markle, Remmi y Rylan Litt, de 6 y 7 años, respectivamente.

La novia lucirá, como hizo Kate Middelton, dos vestidos, uno en la ceremonia y otro en la fiesta

Completarán la comitiva los gemelos Brian y John Mulroney, de 7 años, y su hermana Ivy, de 4, nietos del ex primer ministro canadiense Brian Mulroney.

La ceremonia se celebrará este sábado a las 12.00 hora local (11.00 GMT) y, según afirmó hace días el palacio de Kensington, la novia entrará en la capilla del brazo de su padre, Thomas Markle, de 73 años, si bien la presencia del progenitor de Meghan estaría ahora en duda.

Sin embargo, según informaciones reveladas por el portal web estadounidense TMZ, especializado en famosos, Markle habría decidido no acudir finalmente a la boda de su hija pequeña por el escándalo provocado por unas fotografías que pactó con un paparazzi a cambio de dinero y por problemas de salud, aunque la casa real no ha confirmado su ausencia.

Conocidos los pajes y las damitas que acompañarán a Meghan Markle y con la duda de si su padre la llevará hasta el altar, queda otro secreto por desvelar, el mejor guardado: el vestido de la novia.

Las revistas del corazón especulan con que, como ya hizo Kate Middleton en 2011, Meghan Markle llevará dos vestidos en su boda. El primero será el queluzca en la iglesia cuando le dé el sí, quiero al príncipe Enrique. El segundo diseño se lo pondrá en torno a la siete de la tarde, cuando los recién casados acudan a la fiesta que ha organizado el príncipe Carlos en Frogmore House para sus íntimos amigos y la familia. Pero, será sin duda el primer vestido el que acaparará las miradas de todos los presente en la capilla de San Jorge y los más de 162 millones de telespectadores a nivel mundial.

Meghan Merkle ha dado varias pistas sobre cómo será ese vestido. Su vestido de novia ideal, dijo en una entrevista a la revista Glamour en 2016, cuando aún no conocía al príncipe Enrique, es el que llevó Carolyn Bessette en su enlace con John F. Kennedy Junior, ambos fallecidos en un accidente de aviacín.

Meghan Markle explicó en la entrevista que «la clave es algo clásico y sencillo, quizás con algún toque moderno», explicó recordando el diseño de Narciso Rodríguez que lució Bessette.

Al júbilo que impera en el Reino Unido por la inminente boda, se sumó ayer la primera ministra británica, Theresa May, que aprovechó la sesión semanal de preguntas a las que se enfrenta cada miércoles en el Parlamento británico para deseales «lo mejor para el futuro».

El líder de la oposición, Jeremy Corbyn, y manifestó sus «buenos deseos» para la futura pareja.

Acompañante

Las duda sobre si Thomas Markle llevará a su hija Meghan hasta el altar el sábado sigue sin despejarse. Mientras, los medios británicos apuntan a que sería su madre, Doria Ragland, de 61 años y de raza negra, quien la acompañe. Ragland, que aterrizó ayer en el aeropuerto de Heathrow de la capital británica, conocerá poco antes del enlace a su nueva familia política, entre ellos a la reina Isabel II. Madre e hija dormirán juntas la noche antes de la boda en el hotel de la Casa Clividen.