Descubriendo a Ana Guerra

24/02/2019

Tras su paso por Operación Triunfo, la carrera de la cantante tinerfeña está siendo meteórica y en estos momentos vive un momento de tremenda ilusión con el lanzamiento de su primer disco, ‘Reflexión’, su «primer bebé», como ella lo llama. texto:rafael falcón / fotos: c7

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Desde que salió de la academia de ‘Operación Triunfo 2017’, la cantante tinerfeña se está convirtiendo en todo un referente en el panorama musical. Su primer disco, ‘Reflexión’, ha visto la luz hace unos días y la expectación es máxima, como ya se ha comprobado con la reciente firma de discos. Parece estar tocada por una varita mágica, pero Ana Guerra quiere seguir disfrutando al máximo de un «momento muy dulce».

A sus 25 años de edad, Ana Guerra reconoce a C7 que todo ha ido muy rápido. «Con lo que me quedo es con lo mucho que he aprendido durante este tiempo, con poder seguir en pie un año y algo después de salir de la academia y con estar rodeada de un equipo que confía en mí y lucha por mi carrera casi tanto como yo. Ha ido todo rapidísimo, de hecho, cuando miro hacia atrás parece que han pasado tres años y en realidad solo ha pasado uno y algo pero han pasado tantas cosas que es inevitable pensar que ha pasado más tiempo. Pero sigo en una nube y solo de vez en cuando soy consciente de lo que me está pasando en realidad».

Ahora está en periodo ‘Reflexión’. «Jajaja. Así es. Reflexión, o como yo lo llamo, es mi primer bebé, tiene todo lo que soy hoy en día y todo lo que he sido desde que empecé a descubrir la música. El disco no se define con solo un estilo de música, ya que puedes escuchar tanto un bolero como una balada, algo más latino o incluso pop. Estoy en una etapa preciosa donde me estoy descubriendo como artista y Reflexión lo demuestra muy bien», afirma.

Sus ojos le brillan, está en un momento de su vida lleno de ilusión y su primer bebé, Reflexión, está cumpliendo con los objetivos marcados de antemano.

Después de un año lleno de éxitos, Ana Guerra ha conseguido las certificaciones de quíntuple platino con Lo Malo, junto a Aitana Ocaña, y la certificación de triple platino con Ni La Hora. Bajito, su segundo single, se posicionó número 1 en venta de canciones y número 1 de tendencias de YouTube, acumulando actualmente más de 8 millones de visualizaciones y más de 6 millones de reproducciones en streaming. Sin duda, Ana Guerra se posicionó como una de las artistas revelación del pasado año 2018.

De su nuevo trabajo, «destacar solo un tema de Reflexión es prácticamente imposible, pero es verdad que antes de salir al mercado yo tenía una apuesta personal sobre una de las canciones que, aunque es muy buena, creí que descartaría porque era un género musical donde no se me había escuchado, esa canción es Con una mirada», comenta la artista canaria.

De la noche a la mañana, la vida de Ana Guerra ha dado un cambio brutal. Ella reconoce esta circunstancia y espera poder asumir este giro con mucha armonía y serenidad. «Yo he cambiado en muchas cosas porque la vida me ha dado un giro enorme y es inevitable, pero creo que sigo manteniendo mi esencia y me sigo sintiendo la mima chica que se fugaba de clase para tocar en la calle. La verdad es que yo vivo igual que antes, sigo haciendo las mismas cosas, voy al supermercado, salgo a tomar algo con mis amigos, etc. No he cambiado mi vida por ser más conocida, aunque inevitablemente hayan cambiado muchas cosas», afirma.

Este año 2019 ha empezado de forma meteórica, con un no parar. Reflexión está en pleno proceso de lanzamiento y ello conlleva mucho trabajo por delante. «Este año ya ha empezado muy fuerte para mí con el lanzamiento de mi disco Reflexión. El 25 de enero vio la luz. Y entre esto, las firmas por distintas ciudades de España, entre ellas Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife, y algún que otro acústico, no paro. Ahora sé que me toca trabajar duro y seguir componiendo, así como viajar y empezar a girar por toda España para dar a conocer el disco».

Desde que salió de la academia de ‘Operación Triunfo 2017’, la cantante tinerfeña se está convirtiendo en todo un referente en el panorama musical. Su primer disco, ‘Reflexión’, ha visto la luz hace unos días y la expectación es máxima, como ya se ha comprobado con la reciente firma de discos. Parece estar tocada por una varita mágica, pero Ana Guerra quiere seguir disfrutando al máximo de un «momento muy dulce».

A sus 25 años de edad, Ana Guerra reconoce a C7 que todo ha ido muy rápido. «Con lo que me quedo es con lo mucho que he aprendido durante este tiempo, con poder seguir en pie un año y algo después de salir de la academia y con estar rodeada de un equipo que confía en mí y lucha por mi carrera casi tanto como yo. Ha ido todo rapidísimo, de hecho, cuando miro hacia atrás parece que han pasado tres años y en realidad solo ha pasado uno y algo pero han pasado tantas cosas que es inevitable pensar que ha pasado más tiempo. Pero sigo en una nube y solo de vez en cuando soy consciente de lo que me está pasando en realidad».

Ahora está en periodo ‘Reflexión’. «Jajaja. Así es. Reflexión, o como yo lo llamo, es mi primer bebé, tiene todo lo que soy hoy en día y todo lo que he sido desde que empecé a descubrir la música. El disco no se define con solo un estilo de música, ya que puedes escuchar tanto un bolero como una balada, algo más latino o incluso pop. Estoy en una etapa preciosa donde me estoy descubriendo como artista y Reflexión lo demuestra muy bien», afirma.

Sus ojos le brillan, está en un momento de su vida lleno de ilusión y su primer bebé, Reflexión, está cumpliendo con los objetivos marcados de antemano.

Después de un año lleno de éxitos, Ana Guerra ha conseguido las certificaciones de quíntuple platino con Lo Malo, junto a Aitana Ocaña, y la certificación de triple platino con Ni La Hora. Bajito, su segundo single, se posicionó número 1 en venta de canciones y número 1 de tendencias de YouTube, acumulando actualmente más de 8 millones de visualizaciones y más de 6 millones de reproducciones en streaming. Sin duda, Ana Guerra se posicionó como una de las artistas revelación del pasado año 2018.

De su nuevo trabajo, «destacar solo un tema de Reflexión es prácticamente imposible, pero es verdad que antes de salir al mercado yo tenía una apuesta personal sobre una de las canciones que, aunque es muy buena, creí que descartaría porque era un género musical donde no se me había escuchado, esa canción es Con una mirada», comenta la artista canaria.

De la noche a la mañana, la vida de Ana Guerra ha dado un cambio brutal. Ella reconoce esta circunstancia y espera poder asumir este giro con mucha armonía y serenidad. «Yo he cambiado en muchas cosas porque la vida me ha dado un giro enorme y es inevitable, pero creo que sigo manteniendo mi esencia y me sigo sintiendo la mima chica que se fugaba de clase para tocar en la calle. La verdad es que yo vivo igual que antes, sigo haciendo las mismas cosas, voy al supermercado, salgo a tomar algo con mis amigos, etc. No he cambiado mi vida por ser más conocida, aunque inevitablemente hayan cambiado muchas cosas», afirma.

Este año 2019 ha empezado de forma meteórica, con un no parar. Reflexión está en pleno proceso de lanzamiento y ello conlleva mucho trabajo por delante. «Este año ya ha empezado muy fuerte para mí con el lanzamiento de mi disco Reflexión. El 25 de enero vio la luz. Y entre esto, las firmas por distintas ciudades de España, entre ellas Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife, y algún que otro acústico, no paro. Ahora sé que me toca trabajar duro y seguir componiendo, así como viajar y empezar a girar por toda España para dar a conocer el disco».

DESCUBRIMIENTO

PROCESO DE

El Carrefour de Añaza, en Tenerife, y El Corte Inglés de Siete Palmas, en Gran Canaria, fueron escenarios de la firma de discos de Ana Guerra. «Siempre visitar la tierra es especial porque es donde me crié y huele a casa. Recibir el cariño de tanta gente en las firmas fue muy especial. Se dice que nadie es profeta en su tierra pero yo lo sentí en la mía. Cada vez que puedo me doy un salto para respirar el aire del mar y estar con mi familia y mis amigos, a los que tanto echo de menos».