Ana Boyer, la hija menor de Isabel Preysler. / EP

Ana Boyer: «Pienso que hay que ser tajante con las infidelidades»

La hija menor de Isabel Preysler ha defendido a Tamara Falcó de las acusaciones de homofobia

JOAQUINA DUEÑAS Madrid

Nunca una intervención pública de Ana Boyer había levantado tanto interés. La ruptura de su hermana, Tamara Falcó, con su recién prometido, Íñigo Onieva, la ha convertido en objetivo mediático. El interés era conocer cómo se ha vivido desde dentro de la familia de Isabel Preysler el final del noviazgo de la marquesa. A su juicio, su hermana «ha tratado todos los temas con mucha naturalidad y lo ha dejado bastante claro todo». Y al ser preguntada sobre si ella perdonaría una infidelidad, lo tiene claro: «Pienso que hay que ser tajante con las infidelidades».

Desde el principio de la relación entre Tamara e Íñigo fueron muchos los rumores sobre las andanzas del joven, incluso se ha llegado a plantear que la propia Tamara era conocedora de las 'correrías' del relaciones públicas. Algo que ella ha desmentido taxativamente. Los medios que acudieron a la convocatoria con la hija de Miguel Boyer quisieron saber si los familiares habían advertido a Tamara sobre esos rumores a lo que ella, siempre políticamente correcta, respondió con evasivas: «Creo que nosotros siempre hemos dicho que lo importante era que Tamara estuviese feliz, es lo que hemos querido desde el primer momento, y mientras nosotros la viésemos feliz también lo estábamos, eso era lo importante».

Ahora, todos se centran en arropar a la marquesa: «Nosotros estamos siempre con ella intentando darle el máximo amor en todo momento, ella sabe que su familia y sus amigos siempre estamos para ella» aseguraba. Ana también quiso aclarar que su madre se había enterado de la infidelidad de Íñigo a la vez que el resto de la familia, disipando cualquier tipo de duda sobre que la reina de corazones hubiera tenido algo que ver en la filtración del vídeo de la discordia. «Yo creo que eso no es cierto. No sé si fue porque Tamara hizo un comentario irónico, pero lo decía de broma. Mi madre se enteró a la vez que los demás», comentaba.

Pero la ruptura no es la única polémica en la que está inmersa la marquesa que viajó a México al Congreso Mundial de las Familias. Durante su intervención en el foro cristiano dijo que «ahora estamos viviendo un momento muy complicado para la humanidad, hay tantos tipos distintos de sexualidades, hay tantos sitios distintos donde puedes ejercer el mal». Una exposición de ideas que se entendió como homófoba. Sin embargo, Ana, aunque decía no conocer exactamente las declaraciones, sí que dudaba de que pudiera tratarse de algún tipo de mensaje homófobo. A su juicio puede que sea porque esté «fuera de contexto o que se ha malinterpretado. Puedo decir tajantemente que ella siempre ha sido muy respetuosa», concluía.

Estas palabras y el resto de su discurso en el foro de las familias hicieron que muchos de los que se posicionaron a su lado en un primer momento definiéndola como mujer empoderada, profesional y emocionalmente responsable, dieran un giro de 180 grados para advertir sobre lo peligroso de sus discursos y actitudes ultraconservadoras.