Sin certezas en la recta final

26/04/2019

Los candidatos apuran las últimas horas de la campaña electoral con una apretadísima agenda de actos y un objetivo común: movilizar a los suyos y tratar de conquistar a los indecisos, conscientes de que a dos días de las urnas todas las opciones siguen abiertas.

Apocas horas de que acabe la campaña y a dos días de la cita con las urnas, sobre las elecciones del domingo sobrevuelan aún más incertidumbres que certezas. En apretada carrera los candidatos apuran la recta final multiplicando su presencia en actos públicos y medios de comunicación para lanzar sus últimos mensajes con un doble objetivo: movilizar al máximo a su electorado y tratar de convencer a quienes a estas alturas todavía no han elegido papeleta.

Superado el punto de inflexión de la contienda a cuatro bandas que los aspirantes a las Presidencia del Gobierno se jugaron en los dos debates televisados -el lunes en Radio Televisión Española y el pasado martes en Atresmedia- los partidos centran ahora sus estrategias en repetir a machamartillo dos o tres ideas clave. Ya no hay tiempo para más.

Con un ojo puesto en la actualización de sus encuestas internas, los equipos de campaña van ajustando los mensajes, pero el eje está claramente marcado. Tras ver hacia donde se inclina la tendencia de voto por el impacto de los debates, ningún candidato ha introducido grandes cambios respecto a lo que expusieron en sus respectivos minutos de oro ante las cámaras.

El aspirante a repetir en la Moncloa, Pedro Sánchez, insiste en llamar a la máxima participación y advierte contra un posible exceso de confianza ante los buenos resultados que los sondeos otorgan al Partido Socialista, en los que aparece como claro ganador pero sin garantías de poder formar Gobierno. El lema del partido para estos últimos días de campaña es «Estamos muy cerca».

Voto útil

Bajo esa premisa el candidato socialista agita el miedo a una alianza del bloque de la derecha para que ningún votante progresista se quede en casa el domingo. «Si PP, Ciudadanos y Vox suman van a pactar, de eso no hay ninguna duda, y tendremos un país gobernado por los de la foto de Colón», repite en todas sus intervenciones.

Casado, por su parte, basa su discurso en alertar contra los posibles pactos que tendría que alcanzar Sánchez con otros partidos para mantenerse como presidente y el precio que tendría que pagar por los apoyos. De «muñeca rusa» y «caballo de Troya» tilda el líder del PP al candidato socialista, porque asegura que detrás de su cartel electoral están también los «independentistas y batasunos» de ERC, JxCat y Bildu. «Un experto en secuestros como Otegi le pedirá un rescate y se lo hará pagar», insistía ayer Casado en tono duro.

El candidato de Ciudadanos, Albert Rivera, es el único que ha añadido un elemento nuevo en el sprint final: la posibilidad de que su partido supere en escaños al PP y se convierta en la primera fuerza de la derecha con posibilidades de encabezar una coalición para echar a Pedro Sánchez. «Estamos a una distancia de entre dos y cuatro diputados», señalaba ayer el líder de la formación naranja, «el PP se está desinflando y nosotros estamos en condiciones de liderar un Gobierno», expuso.

Desde Unidas Podemos el mensaje se basa en alertar del «riesgo cierto» de que Pedro Sánchez vuelva a pactar con Ciudadanos, a pesar de que el partido de Rivera rechaza de antemano cualquier acuerdo con el PSOE que el líder socialista afirmase en el último debate que no está en sus planes pactar con quien le pone un cordón sanitario.

Pero Pablo Iglesias cree que Pedro Sánchez y Albert Rivera se unirán para formar Gobierno si suman mayoría y llama a votar a Unidas Podemos como única fuerza que puede conseguir empujar al Partido Socialista hacia la izquierda.