PSOE y Cs denuncian «razones inconfesables» en la censura

28/06/2020

El portavoz socialista en el Ayuntamiento de Santa Cruz, José Ángel Martín, indicó que su formación continuará trabajando para reconducir la situación hasta el «último momento».

EFE / B. Hernández santa cruz de Tenerife/Las Palmas de G.C.

Los portavoces de PSOE y de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, José Ángel Martín y Matilde Zambudio, respectivamente, han retado a los promotores de la moción de censura a que expliquen «las razones inconfesables e intereses de todo tipo» que a su juicio esconde la iniciativa.

De esta manera se pronunciaron ayer los representantes de los grupos que gobiernan en Santa Cruz de Tenerife después de que el viernes Coalición Canaria (CC), Partido Popular (PP) y una recién nombrada edil de Cs, Evelyn Alonso, promoviesen un acuerdo ante notario para presentar una moción de censura y que probablemente se registrará mañana lunes en el Ayuntamiento.

El portavoz socialista, José Ángel Martín, indicó que el grupo de gobierno está trabajando para intentar reconducir la situación «hasta el último momento e intentar conseguir que al menos alguien dé la cara para explicar las razones inconfesables por las que presentan una moción de censura». En su opinión, no le sorprende la actitud adoptada por Coalición Canaria pero sí por parte del PP que, dijo, «ha demostrado que prefiere ser muleta a alternativa».

Por su parte Matilde Zambudio se mostró «muy sorprendida» por la decisión de su compañera Evelyn Alonso, que el viernes tomó posesión de su acta de concejal, y de la que dijo que ha actuado de manera unilateral desoyendo las instrucciones «que de forma clara y concisa» había dado la dirección nacional de la formación naranja. Alonso conocía esa instrucción y el viernes, continuó Zambudio, «indiqué que el objetivo es la estabilidad, que pasa por continuar el pacto con el Partido Socialista».

«No hay ningún relato confesable que sustente una moción de censura», advirtió Zambudio, quien dijo que a esta misma conclusión había llegado la propia Alonso cuando en febrero se pronunció sobre el hecho de que la disciplina de voto «es sagrada». Una censura, dijo, tiene que venir motivada por una mala gestión que no se ha producido en un Ayuntamiento en el que en el último año se ha impulsado la regeneración democrática y se ha cambiado la forma de gestionar anterior, que calificó de «desidia absoluta». Alonso tomó posesión después de la dimisión de José Ramón Lazcano.