Nueva etapa en el PSOE

Pulso en el PSOE por el poder en la Cámara

26/07/2017

Las llamadas a la unidad han tenido poco eco en el PSC y las fricciones internas han vuelto a evidenciarse tras las primarias. Si bien el secretario general ha señalado que, de producirse cambios, se harán «con calma y cabeza», desde su entorno se presiona a la dirección del grupo parlamentario para que cese en sus responsabilidades.

Desde el entorno más cercano a Ángel Víctor Torres se da por hecho que la presidenta del Grupo Parlamentario y adversaria en las primarias, Patricia Hernández, y el portavoz, Iñaki Lavandera, tendrán que dejar sus cargos en favor de alguien afín al nuevo dirigente. Ayer ya sin medias tintas apuntaban que «esperamos sus dimisiones o habrá que forzarlas». Y es que se da por hecho que Torres tendrá que compensar a algunos diputados que también estaban en la carrera por la Secretaría General - como el tinerfeño Gustavo Matos o la líder lanzaroteña, Dolores Corujo- y que finalmente se hicieron a un lado para que él encabezara la candidatura.

Pero no todos están por esta fórmula. Desde uno y otro bando, parlamentarios socialistas apuntan que «una cosa es lo orgánico y otra lo institucional». Mantienen por tanto que son vías paralelas y que el domingo fue elegido el secretario general, «pero la representación del PSOE en el Parlamento ya fue elegida y es la que existe».

En cualquier caso, dirigentes que han apoyado a Patricia Hernández puntualizan que Torres «no cuenta con el respaldo de la mayoría» del partido y, por tanto, «tendrá que pactar» las decisiones que quiera adoptar a partir de ahora. Subrayan que «aunque tiene toda la legitimidad para actuar, porque fue elegido secretario general, tiene que sumar, no puede contribuir a la confrontación». El puesto de presidente de grupo -que ocupa Hernández desde que salió del Gobierno y desplazó a Dolores Corujo- puede quedar vacante.

Fuentes de uno y otro sector reconocen que los cargos están siempre a disposición de la ejecutiva, pero desde luego no creen que Hernández vaya a dejar la dirección del grupo. Llegado el momento, indican, tampoco lo exigiría el secretario general, que ha manifestado su intención de integrar a sus adversarios en primarias «pero sí su entorno, sobre todo quienes tienen un perfil menos conciliador y más de confrontación», añaden.

Las claves de la dirección

Presidencia. Todas las miradas se vuelven hacia la líder lanzaroteña, Dolores Corujo, cuando se trata de dar un nombre para la Presidencia del Grupo Parlamentario. Este puesto puede quedar vacante.

Portavoz. Desde que el tinerfeño Gustavo Matos se apartó para que Torres fuera candidato, ha estado en las quinielas para tener un papel destacado entre los diputados socialistas.

Consenso. En el propio equipo de Torres hay voces que subrayan que el nombramiento de Matos como portavoz -enfrentado a Hernández- no contribuiría a generar el mejor clima de trabajo entre los socialistas.

Quinielas. Entre los nombres que también están sobre la mesa para la Portavocía figuran el de Héctor Gómez y la diputada grancanaria Nayra Alemán. Tampoco se descarta que Gabriel Corujo sea adjunto.

Elegir al ‘número 2’

Entre los asuntos a despejar por el secretario general está la formación de su ejecutiva y sobre todo la elección del número 2. En este caso sí hay consenso: el secretario de Organización debe ser una persona «que tienda puentes», «de consenso» y con «mucho carácter» porque la actual situación del partido requiere mucho trabajo, mucho diálogo y alguien que «pueda imponerse». Además, señalan que no puede ser de Gran Canaria y «seguramente tampoco de Tenerife, isla que no se volcó con Torres». Así, se baraja a una persona cercana al dirigente palmero, Anselmo Pestana, o incluso Dolores Corujo.