Entrevista: Ángel Víctor Torres

«Durante este mes temimos que no saliera el pacto de progreso»

07/07/2019

El líder del PSOE en Canarias se convertirá a finales de la próxima semana en el presidente de Canarias gracias al apoyo de NC, Podemos y ASG, un pacto que se ha forjado a lo largo de un mes y en el que, en más de una ocasión pensó que se frustraba. De cara a la nueva legislatura, señala que «lamentablemente» su medida estrella será la lucha contra la pobreza, y para eso prevé cambios en la política fiscal

— ¿Está resultando la negociación del segundo escalafón más complicado que el primer nivel a la vista de las demandas y la posibilidad de que existan departamentos cruzados?

— A diferencia de otros pactos -que se comenzaban a negociar a los dos o tres días de las elecciones porque ya había una situación aritmética que trasladaba que el pacto era CC-PSOE o CC-PP-, hemos estado un mes en el que nadie había cerrado un acuerdo. Una vez que lo hizo el pacto de izquierda, en dos semanas se han podido cerrar las bases programáticas, la Mesa del Parlamento, el pacto y la estructura de Gobierno. Ha sido en tiempo récord y con cuatro fuerzas políticas, que es algo inédito. El segundo nivel está resultando más fácil, porque todos los partidos teníamos unos máximos y todos, incluido el PSOE, hemos renunciado a nuestras propuestas iniciales para sacar adelante este pacto.

— Me imagino que habrá sido duro para el PSOE ceder Hacienda.

— La Consejería de Hacienda es importantísima. Yo he sido alcalde de Arucas y el concejal de Hacienda era de otra formación política, pero había lealtad entre los dos y aquí la habrá. Ciertamente aspirábamos a defenderla, pero NC quería otras dos áreas que finalmente están en manos del PSOE. Las otras fuerzas que comparten pacto tienen una Consejería cada una y el PSOE siete. Al final hemos conseguido el mejor acuerdo posible.

— ¿Temieron en este mes que el pacto pudiera no salir adelante?

— Sí, desde la misma noche electoral, porque había unos números diabólicos. Por un lado, había una opción de progreso que exigía la suma de la Agrupación Socialista Gomera para tener 37 diputados y otra posibilidad, la de derechas, que con ASG sumaban 36. Podemos y NC dijeron que sumarían sus diputados para que el PSOE pudiera presidir Canarias, pero fue un mes en el que temimos que no pudiera salir el pacto, como la ocasión de la comida que se produjo en el palacete de Ciudad Jardín, en el que casi se logra un acuerdo de centro derecha. Incluso el mismo día que cerramos esta alianza de progreso se intentaba cerrar otra de centro derecha. El pacto que ha salido es el que querían los votantes del PSOE, NC, Podemos y ASG, pero también representa el resultado electoral. Porque no es normal que la fuerza segunda le ofrezca a la tercera que presida Canarias para no salir del poder. Eso, siendo legítimo es perverso, aleja a la gente de las urnas y no representa el resultado electoral.

— ¿Le molestó que NC estuviera en esa reunión con CC, PP y Cs y estuvieran dispuestos a abstenerse?

— Yo lo supe antes de producirse la reunión, igual que sabía que iba a ir la ASG. Y sabía las razones y las circunstancias por las que se acudió a esa comida. Ellos intentaban salvar algunos ayuntamientos y proponían abstenerse en la investidura de Asier Antona (PP) a cambio del apoyo de CC, fundamentalmente en Telde y Santa Lucía.

— ¿Cómo se recompone la confianza?

— Nueva Canarias era consciente de que había mandado un mensaje en la campaña electoral, que era la apuesta por el cambio y eso significaba no ir con Coalición Canaria. Terminar compartiendo Gobierno con CC hubiera sido fracturar el compromiso o el contrato que habían adquirido con sus electores. Hemos salvado importantes problemas locales, aunque es verdad que la composición de las administraciones debe hacernos reflexionar, porque lo que ocurre en los ayuntamientos influye excesivamente en lo que pasa en la administración autonómica. Quizá debería ser al revés.

— A pesar de los recelos iniciales entre ASG y Podemos, no ha habido problemas.

— PSOE y Podemos son los únicos que no se han sentado con CC. Pensamos que Coalición debía pasar a la oposición y Podemos siempre ha estado en el mismo lugar. Su objetivo, como ha expresado su secretaria general, era la regeneración y lo ha puesto por encima de otras cuestiones partidarias. Y respecto a ASG, siempre tuve confianza y el convencimiento de que Casimiro Curbelo, que tiene una trayectoria socialista indudable y su partido se define como progresista, está en una etapa nueva e iba a estar de este lado. Esta alianza le da mayor seguridad.

— ¿Por qué?

— Porque son 37 diputados, no había fractura, el liderazgo del PSOE no es discutible, siempre estuvo claro quien podría ser el presidente y el resto de las fuerzas también han mostrado su cohesión.

— ¿Ha habido autocrítica con la negociación que ha llevado a cabo el PSOE? Hubo críticas de fuera pero también de dentro del partido de cómo se estaban llevando las cosas.

— Dije la noche electoral que no habría pacto exprés. Había un partido deseado y no iba a ser sencillo alcanzar acuerdos porque nos encontramos con dificultades locales y todos éramos conscientes de eso. Y no creo que hubiera errores en la estrategia. Al contrario. Es el resultado final el que te dice si la estrategia fue acertada o no.

— ¿No cree que si este pacto salió adelante en buena medida fue por los errores y las broncas de los otros?

— No, no. Nosotros pudimos haber tomado otras decisiones. Por ejemplo, tuvimos claro cual era nuestro Gobierno y nuestra prioridad y no dudamos. Pudimos hacer las cosas de otra manera, pero la coherencia tenía que primar. Nadie iba a entender una alianza con CC y no cedimos a esa opción cuando vimos que la situación se podría complicar.

— ¿Garantiza usted que va a ser firme en la defensa de los intereses de Canarias ante Madrid, aunque sea con un Gobierno del PSOE?

— Es bueno que los gobiernos de España y Canarias tengan idénticos colores. No se defiende mejor Canarias desde la crispación, el enfrentamiento, el insulto o el ataque. Y creo que la política no tiene que ver con la judicialización. Yo he sido firme en la defensa de los intereses de Canarias ante Madrid. Por ejemplo, cuando se anunció que el Estado no iba a transferir los ocho millones del agua de riego, dije que yo estaría a la cabeza de la manifestación porque ese es un derecho de los canarios y ningún Gobierno central, fuera cual fuera su color, pondría en riesgo algo que nos correspondía. También dije que había fórmulas para obtener los 300 millones -que no son 1.000- de las obras no ejecutadas de carreteras.

— ¿Eso significa que no continuará con el litigio por este dinero?

— Estoy convencido de que tendiendo la mano, firme, lograremos mucho más que subiendo a un estrado para atacar con falsedades, como ha hecho CC, al Gobierno del Estado. Vamos a buscar una solución. Pero si en algún momento tenemos que ir a la Justicia porque no se defienden los intereses de Canarias, da igual qué Gobierno esté. Lo haré sin ninguna duda.

— Su vicepresidente será Román Rodríguez, una persona con experiencia y una fuerte personalidad. ¿Le preocupa una bicefalia en el Gobierno?

— En absoluto. No tengo ningún miedo. Cada uno tiene su trayectoria. Román aportará su conocimiento y experiencia y estoy convencido de que lo hará con lealtad al presidente y sabiendo cuál es su rol y cuál es el mío.

— Una de las primeras medidas que quieren poner en marcha es una renta ciudadana. ¿Cómo se va a articular y cómo se va a pagar?

— Queremos que sea una ley que permita tener en Canarias pensiones no contributivas con fondos propios, una mejora de la prestación canaria de inserción y que la emergencia social, a través de los ayuntamientos y cabildos, llegue a las familias a través de los servicios o derechos sociales. Los recursos tienen que venir de la reordenación de los ingresos. Llevaremos a cabo una política tributaria - que queremos presentar en la primera quincena de agosto- en la que haya bonificaciones para las familias que peor lo pasan y no para todo el mundo. Las rentas altas no tienen por qué tener bonificaciones en telefonía o ayudas para los colegios. Todo esto lo vamos a regular para que tengamos mayores ingresos y que los servicios básicos cuesten menos a quienes menos recursos tienen.

— ¿Recuperarán el tipo general del IGIC del 7%?

— Nosotros no hubiésemos bajado al 6,5%, porque además, para evitar que los ayuntamientos y cabildos perdieran poder recaudatorio, el Gobierno dobló su esfuerzo. Queremos tener los fondos que necesitamos para Sanidad, Educación o bienestar social y eso sólo es posible con más recursos y más personal. Y no podemos mejorar la educación si no invertimos para acercarnos al 5% y eso significa 300 millones más el año próximo. Igual en Sanidad. Hay que generar los ingresos con mejor financiación autonómica, mejores ingresos y mejor redistribución de los mismos. Eso será clave para nuestra política social.

— ¿Una tasa turística es lo más conveniente en este momento en que empieza a bajar la ocupación?

— No hemos aprobado aplicar una tasa, sino hacer un estudio al respecto para analizar la posibilidad de ese impuesto. Queremos hacer un estudio y, junto al sector, tomar la mejor decisión, pero es evidente que el turismo y los servicios que generan economía, precisan mayor inversión por parte del Gobierno.

— ¿Cuál será su iniciativa estrella?

— Lamentablemente, la lucha contra la pobreza y la inclusión social será nuestra iniciativa estrella y es la primera que vamos a tomar. Estamos todos de acuerdo en que debe ser la prioridad, porque es dramática la situación y las cifras que tenemos en las islas. Y lo haremos con una política fiscal de reequilibrio que basicamente llegue a la gente que peor lo pasa. La última herencia de CC en el área social ha sido cerrar los comedores escolares y que sean los ayuntamientos quienes lo gestionen. Esta decisión representa lo que ha sido ese Gobierno, que en Educación le ha dado más relevancia a los eSport que a utilizar las infraestructuras públicas, también en verano, para dar formación y comida a los niños.

— ¿Habrá finalmente comisionado para la pobreza?

— Es muy posible que el comisionado no permanezca. No estamos satisfechos del resultado que ha tenido estos años y estamos más por potenciar las políticas sociales.

— Habían previsto modificar la Ley del Suelo. ¿El acuerdo con los gomeros lo dejará aparcado?

— No. ASG está de acuerdo en que hay aspectos que se deben modificar porque dos años después de su puesta en marcha, esta ley ha sido un fracaso: no ha generado economía, no hay resultados y ni siquiera se ha hecho una concreción última de lo que ha supuesto la ley estrella de Fernando Clavijo.

El sacrificio de Gran Canaria

Renuncias. Ángel Víctor Torres, también secretario general del PSOE regional, reconoce el coste que para el PSOE de Gran Canaria ha tenido el acuerdo a nivel regional que le llevará a la Presidencia. Recuerda que hace cuatro años, cuando se negoció el pacto con Coalición Canaria, «la isla que hizo un sacrificio fue Tenerife», con personas que pudieron ser alcaldes pero «tuvieron que dar un paso a un lado. Ese sacrificio se produce ahora en Gran Canaria».

Cambio. En el agradecimiento a las personas que han trabajado durante este proceso negociador, además de la comisión encabezada por Franquis, y de manera expresa a Jerónimo Saavedra y Patricia Hernández, Torres menciona a Julio Ojeda y Alejandro Ramos, los candidatos a Santa Lucía y Telde que tenían cerrado acuerdos para convertirse en alcaldes y que, para mantener la paz con NC, renunciaron porque «pusieron sobre la mesa la importancia del cambio político en Canarias». El dirigente socialista apunta que podrían estar en el Gobierno porque confía plenamente en ellos por su capacidad de gestión.

Cabildo grancanario. Insiste el secretario general del PSOE que las conversiones en el Cabildo de Gran Canaria con Nueva Canarias «no están rotas, sino paralizadas» y lo previsible es que se vuelvan a sentar cuando el presidente de la institución, Antonio Morales, regrese a Canarias -se encuentra en Azerbaiyán donde hoy se decidirá si Risco Caído pasa a ser parte de la lista de Patrimonio de la Humanidad de la Unesco-.

Generosidad. Confía en que ese acuerdo se produzca y defiende que debe haber generosidad por parte de Nueva Canarias «porque el PSOE cuenta con ocho consejeros», los mismos que los nacionalistas. Apela a la «responsabilidad» para que esta alianza se cierre bien y señala que el acuerdo cerrado hace cuatro años fue bueno para el PSOE «pero en este momento tenemos otros números y la generosidad es necesaria». Si todos han renunciado a sus máximos a nivel regional, dice, que también en Gran Canaria deben modificarse sus puntos de partida.

Ibarra. «No está en la cabeza» de Luis Ibarra ni de la dirección del PSOE «que no esté donde debe estar, que es en la institución a la que se presentó y donde sacó un magnífico resultado».