Los diputados se traen el Congreso a casa

Reuniones virtuales, debates a través de la pantalla y voto telemático si no es posible acudir al hemiciclo. Las nuevas tecnologías hacen posible que los representantes canarios en la Cámara Baja sigan ejerciendo su tarea durante el confinamiento

LORETO GUTIÉRREZ / MADRID

Con la actividad parlamentaria a medio gas, plenos con aforo reducido y dificultades para trasladarse desde las islas por el drástico recorte de vuelos, los representantes de Canarias en el Congreso de los diputados también se han tenido que pasar al teletrabajo, como tantos ciudadanos, para cumplir con sus obligaciones en la distancia. No es lo mismo, pero la tecnología les permite seguir trabajando, votar de forma telemática, participar en reuniones y coordinar la presentación de iniciativas como si estuvieran en el escaño. O casi.

«Mantenemos las reuniones del grupo parlamentario antes de cada pleno, nos conectamos los 89, al principio era un poco jaula de grillos pero ya hemos cogido el ritmo y es perfectamente operativo», señala la diputada del PP por Santa Cruz de Tenerife, Ana Zurita, «y con las comisiones pasa lo mismo, tenemos reuniones virtuales prácticamente a diario», añade.

Las reuniones sectoriales tampoco se paran y de hecho Zurita ha mantenido casi todas las que estaban previstas, salvo aquellas que requieren trasladarse a otra isla para conocer una situación concreta in situ. «No hemos suspendido casi ninguna, lo cierto es que con el confinamiento hemos comprobado que se puede hacer mucho trabajo sin moverse del sitio», indica la parlamentaria popular.

El representante de NC, Pedro Quevedo, comparte que en la práctica la labor de diputado se puede desarrollar desde casa sin que decaiga el ritmo de trabajo, en su caso combinada con la responsabilidad de concejal del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria. «En el Congreso hay mucho papel que leer, informes y decretos que estudiar», expone, «y eso se hace igual en casa, de hecho a veces los diputados seguimos las sesiones plenarias desde el despacho porque es más productivo», añade. Lo que peor lleva es no poder intervenir en todos los plenos, porque el reglamento de la Cámara no contempla las intervenciones telemáticas. En el de esta semana, que aprobó la tercera prórroga del estado de alarma, sí pudo participar.

La diputada canaria que más se ha subido estos días a la tribuna de oradores es la portavoz de CC, Ana Oramas. La primera vez se trasladó a Madrid tras guardar cuarentena, porque antes del 14 de marzo había participado en una reunión de portavoces con tres personas que luego dieron positivo. En tanto que miembro del grupo parlamentario mixto, Oramas participó también -como su compañero de NC- en la reunión por videoconferencia con Pedro Sánchez para sondear un pacto de Estado de reconstrucción.

Por su parte, el diputado socialista por Las Palmas Luc André Diouf combina el despacho con el trabajo de campo: sigue los plenos y las comparecencias de los ministros en comisión, se conecta a diario con el grupo de la Ejecutiva Federal del PSOE, de la que es secretario de Política de Refugiados, y con los compañeros del grupo parlamentario socialista para preparar iniciativas, pero su tarea principal estos días es asesorar y echar una mano a los inmigrantes africanos a los que azota especialmente la crisis, entre los que ayuda regularmente a repartir alimentos que proporcionan instituciones y ONG. «El trabajo es ahora más intenso, no hay horarios ni días libres», señala, «la jornada empieza muy temprano y ya la actividad no para hasta la noche», añade.