Los diputados acallan a Podemos al pactar mantener sueldos y ceder dietas

El presidente del Parlamento se niega a convertir en una «subasta» al ver qué diputado o qué grupo apuesta por bajarse más o menos las retribuciones. Asegura que, cuando vengan los recortes, la Cámara tendrá que abordar «ajustes»

ALMUDENA SÁNCHEZ | SANTA CRUZ DE TENERIFE

La presidenta del grupo parlamentario de Sí Podemos, María del Río, abrió la caja de los truenos el día en que abogó públicamente por la conveniencia de que los diputados del Parlamento de Canarias imitaran a otros cargos públicos y se bajaran el sueldo un 25%.

Enseguida, el chat de wasap que comparten los portavoces de los grupos empezó a sumar mensajes de rechazo a las declaraciones de la diputada publicadas en CANARIAS7 pero también a la iniciativa parecida que surgió entre diputados de Coalición Canaria (CC) de La Palma. El portavoz de Sí Podemos, Manuel Marrero, adelantó su intención de plantearlo a la Junta de Portavoces prevista para el día siguiente, pero el resto de sus homólogos le instaron a «no entrar en el mercadeo» de bajadas salariales y a tomar una decisión de manera conjunta.

Llegó la reunión y, varios de los asistentes, coinciden en que «Podemos no planteó nada», versión ratificada por el presidente del Parlamento, Gustavo Matos. «Manolo Marrero pidió disculpas porque salió a la luz el debate interno que había en Podemos», prosiguen los portavoces consultados. Marrero prefiere limitarse a suscribir el acuerdo oficial de la Junta de Portavoces, aquél que anunciaba la donación de las indemnizaciones.

Matos afirma que en esa reunión «tuvimos un debate largo e intenso pero sin tensiones» -subraya- sobre las retribuciones de sus señorías, y también confirma las «disculpas» que ofreció el portavoz de Sí Podemos. Explicó que «no vamos a convertir esto en una subasta» de ver qué diputado o qué grupo apuesta por bajarse más o menos los sueldos, así que «acordamos, en primer lugar, congelar tanto las retribuciones como las indemnizaciones y, en segundo lugar, donar éstas últimas a tres organizaciones no gubernamentales elegidas por los trabajadores del Parlamento», Oxfam, Cruz Roja y Cáritas, refirió.

Sin embargo, el propio presidente reconoció que «el Parlamento no puede hacer donaciones por razones legales», así que los Servicios Jurídicos e Intervención han recomendado encauzar la cantidad a entregar a través de la partida presupuestaria habilitada para «atenciones protocolarias».

Al margen de la fórmula propuesta, lo que los parlamentarios han aceptado es ceder las indemnizaciones que les hubiera correspondido cobrar si hubiesen asistido a las comisiones, plenos, reuniones de Mesa y Junta de Portavoces programadas en el calendario ordinario, ahora suspendidas por el estado de alarma.

Asimismo, se entregarán aquéllas que se deberían de estar abonando a los participantes de las reuniones que se están produciendo de forma telemática, como por ejemplo, los 21 diputados que integran la Diputación Permanente.

Gustavo Matos añadió que, incluso, «incrementaremos la cantidad con recursos provenientes de otras partidas presupuestarias», sin especificar por ahora ni cuáles, ni en cuánto.

En cualquier caso, desde el día 14 de marzo en que el presidente del Gobierno central, Pedro Sánchez, decretó el estado de alarma, la Mesa del Parlamento suspendió las comisiones y los plenos previstos. Hasta la fecha, han sido 13 las comisiones que aparecen en el calendario y dos plenos lo que se ha visto afectado, entre estos últimos el del debate de la nacionalidad canaria. Si a ello se le añaden las mesas, las juntas de portavoces y las diputaciones permanentes celebradas, la cantidad a entregar a Oxfam, Cruz Roja y Cáritas podría superar los 60.000 euros en lo que se refiere, únicamente, a las indemnizaciones, conocidas popularmente como dietas.

De todos modos, el presidente del Parlamento asegura que «ésta es la primera medida que hemos tomado», al manifestarse convencido de que la Cámara «tendrá» que estar incluida dentro de los «ajustes que probablemente acometerá el sector público cuando haya que afrontar la crisis económica y social», posterior a la de la emergencia sanitaria.